Cuando una ciudad despierta entre cristales rotos y humo, la pregunta inmediata es quién encendió la chispa, pero en la política española la pregunta que más pesa es quién se beneficia del incendio. En Barcelona, un grupo de jóvenes convocado por redes sociales dejó 23 comercios saqueados y 33 incendios, y la policía ha detenido ya a 128 personas, más de la mitad menores, sin que se sepa aún quién llamó a la movilización. Mientras la justicia intenta reconstruir los hechos, el PP y el Gobierno han convertido el desorden en terreno de disputa, cada uno convencido de que el caos juega en contra
Feijóo convierte los disturbios de Barcelona en eje de su campaña contra Sánchez
Ambos bloques dicen quién gana, pero nadie sabe quién convocó
¿Por qué el PP le da tanto peso a estos disturbios?
Porque el orden es uno de los grandes motores del voto a la derecha. Feijóo viaja el miércoles a Barcelona a ver a los comerciantes y su dirección dice que será un eje de campaña.
¿Qué se sabe de lo ocurrido?
Hubo 23 comercios vandalizados y robados, 33 incendios y 128 detenidos, más de la mitad menores. La convocatoria fue por redes sociales.
Y aquí conviene ser preciso: nadie sabe aún quién convocó. Tellado habla de extrema izquierda, pero el texto dice que no hay pruebas que vinculen a Sánchez, y no aporta pruebas sobre la autoría.
¿Y el Gobierno qué responde?
Sánchez condenó el vandalismo, habló de investigación y de cero tolerancia. Eso contradice la acusación de silencio de Tellado, que lo hizo casi a la vez.
Ojo con la cifra de 15 policías heridos: la da el PP en su discurso, no aparece confirmada por otra fuente en el texto.
Los ministros dicen que se beneficia la derecha. ¿Es un hecho?
Es una tesis política. Puente dijo que no sabe quién está detrás, solo quién se beneficia.
Exacto: ambos bloques afirman quién gana sin saber quién lo hizo. Es una lectura de intereses, no un hallazgo de la investigación.
Il Polso
- Feijóo viaja el miércoles a Barcelona para escenificar, junto a comerciantes arrasados, que el PP es la garantía del orden.
- Tellado acusa a la 'extrema izquierda' de incendiar las calles para seguir en el Gobierno, mientras habla de 15 policías heridos y ciudadanos encerrados por miedo.
- Sánchez responde desde sus redes con 'cero tolerancia' y apoyo a agentes y comerciantes, y el Gobierno señala a la extrema derecha como la gran beneficiada del caos.
- Nadie sabe todavía quién convocó a los jóvenes en redes, y la investigación judicial será la que, en última instancia, decida responsabilidades.
- La visita de Feijóo marca el inicio de una campaña en la que ambos bloques seguirán usando los disturbios como argumento electoral.
Cuando una ciudad despierta entre cristales rotos y humo, la pregunta inmediata es quién encendió la chispa, pero en la política española la pregunta que más pesa es quién se beneficia del incendio. En Barcelona, un grupo de jóvenes convocado por redes sociales dejó 23 comercios saqueados y 33 incendios, y la policía ha detenido ya a 128 personas, más de la mitad menores, sin que se sepa aún quién llamó a la movilización. Mientras la justicia intenta reconstruir los hechos, el PP y el Gobierno han convertido el desorden en terreno de disputa, cada uno convencido de que el caos juega en contra del otro.
El miércoles, Alberto Núñez Feijóo estará en Barcelona junto a los comerciantes cuyos negocios quedaron destrozados durante el fin de semana, acompañado por Xavier García Albiol, cabeza de lista del partido por la ciudad. La visita no es casual: la dirección popular ha decidido que los disturbios sean uno de los ejes de su campaña a corto plazo.
Lo ocurrido fue una convocatoria en redes sociales que llevó a jóvenes a saquear 23 comercios y provocar 33 incendios. La policía ha detenido a 128 personas, más de la mitad menores de edad, y todavía se desconoce quién está detrás de la llamada.
El domingo, Feijóo acusó a Pedro Sánchez de 'jugar con fuego', sin pruebas que lo vinculen con lo sucedido, y el lunes Miguel Tellado habló de pasividad del Gobierno, de la 'extrema izquierda' como responsable y de 15 policías heridos. Sánchez, por su parte, ya se había pronunciado: habló de vandalismo instigado desde las redes, de cero tolerancia y de respaldo a agentes y comerciantes.
Detrás del choque hay una disputa sobre quién gana con el caos. Para el PP, la izquierda radical incendia las calles para mantenerse en el poder; para varios ministros, la derecha y la extrema derecha son las que venden el desorden como promesa de orden. Ninguno de los dos bloques sabe, o dice saber, quién convocó a los jóvenes.
La investigación deberá aclarar esa pregunta y las responsabilidades de los detenidos. Mientras tanto, la visita del miércoles será la primera escena de una estrategia que ambos bloques piensan seguir usando.
El miércoles, Alberto Núñez Feijóo estará en Barcelona con los comerciantes cuyos negocios quedaron arrasados durante el fin de semana. La visita no es un gesto improvisado: según fuentes de la dirección del PP, la cúpula popular ha decidido que los disturbios serán uno de los ejes de su campaña a corto plazo. Lo acompañará Xavier García Albiol, cabeza de lista del partido por Barcelona al Congreso.
Lo ocurrido es esto: un grupo de jóvenes, convocado a través de las redes sociales, vandalizó y robó en 23 comercios de la ciudad y provocó 33 incendios. La policía ha detenido a 128 personas, y más de la mitad son menores de edad. Todavía se desconoce quién está detrás de la convocatoria.
El domingo, Feijóo acusó a Pedro Sánchez de estar "jugando con fuego" con estos disturbios, aunque no hay pruebas que vinculen al presidente con lo sucedido. También expresó su preocupación por la gran cantidad de menores implicados. El lunes, el secretario general del PP, Miguel Tellado, elevó el tono. Acusó al Gobierno de "pasividad", situó a la "extrema izquierda" detrás de los incidentes y recordó que había 15 policías heridos y unos 130 detenidos en la segunda ciudad más poblada de España. Habló de incendios, saqueos, comercios destrozados, enfrentamientos con la policía y ciudadanos encerrados por miedo. "Quienes están destrozando las calles de Barcelona no son antifascistas, son fascistas y son delincuentes", dijo.
Tellado también criticó que Sánchez no hubiera dicho "ni pío" sobre Barcelona ni sobre los episodios de A Coruña y Avilés, y preguntó dónde estaba el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Sin embargo, casi al mismo tiempo, Sánchez ya se había pronunciado en sus redes sociales. Calificó lo ocurrido de "puro vandalismo instigado desde las redes", recordó que hay una investigación en marcha y que los 128 detenidos responderán ante la justicia, y afirmó que el Gobierno aplica "cero tolerancia a los violentos" y da pleno apoyo a agentes y comerciantes.
Detrás del choque hay una disputa sobre quién se beneficia. Para el PP, la izquierda radical "incendia las calles para seguir en el Gobierno", en palabras de Tellado. Los populares buscan presentarse como el partido capaz de garantizar el orden, uno de los principales motores del voto a la derecha. Varios ministros sostienen justo lo contrario: que los beneficiarios son la derecha y la extrema derecha, que venden el caos para ofrecer orden.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, relacionó los disturbios con los que se producen en muchos países europeos y dijo que su beneficiario es quien traslada el mensaje de que todo es un caos. Admitió, no obstante, que no sabe quién está detrás: dijo desconocerlo y no querer aventurarse, aunque sí sabe quién se beneficia. La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, condenó "sin paliativos" la violencia del sábado por la noche y afirmó en la Cadena SER que "quien sale ganando en el caos y en el odio es la extrema derecha". Calificó de "irresponsabilidad absoluta" las palabras de Feijóo y pidió distinguir entre lo ocurrido en Barcelona y otros movimientos de la sociedad civil que reivindican de forma legítima la defensa de la educación pública o una vivienda asequible.
La investigación en marcha deberá aclarar quién convocó los disturbios y qué responsabilidades corresponden a los detenidos. Hasta entonces, ambos bloques seguirán usando lo sucedido en sus mensajes de campaña, y la visita de Feijóo a los comerciantes el miércoles será la primera escenificación de esa estrategia.
Citazioni salienti
Lo que hemos visto en Barcelona es puro vandalismo instigado desde las redes; cero tolerancia a los violentos.— Pedro Sánchez, en redes sociales
Quienes están destrozando las calles de Barcelona no son antifascistas, son fascistas y son delincuentes.— Miguel Tellado, secretario general del PP