El VRS causa 159.000 hospitalizaciones anuales en adultos mayores de 65 años en EE.UU., con 10.000-13.000 muertes, comparable a la carga de la influenza. Un descubrimiento crucial del NIH hace una década permitió congelar la proteína F del virus, facilitando desarrollo de vacunas efectivas contra VRS y COVID-19.
FDA aprueba primera vacuna contra virus respiratorio sincitial para adultos mayores
Las vacunas nos dan una oportunidad de luchar
¿Por qué tardó 60 años en llegar una vacuna contra un virus que mata a decenas de miles de personas cada año?
Porque en los años 60 intentaron una vacuna que salió terriblemente mal. Dos niños murieron, muchos otros fueron hospitalizados con enfermedad más grave. Eso paralizó la investigación durante décadas.
Pero eso fue hace 60 años. ¿Qué pasó en los 50 años intermedios? ¿Por qué no hubo progreso hasta hace una década?
Es una buena pregunta. El artículo no lo explica completamente. Lo que sí sabemos es que hace diez años, científicos del NIH descubrieron cómo estabilizar la proteína F del virus, y eso cambió todo.
¿Y eso es lo mismo que permitió las vacunas de covid?
Exactamente. Los mismos investigadores, Jason McLellan y Barney Graham, usaron ese descubrimiento para estabilizar la proteína de espícula del coronavirus. El avance fue fundamental para ambas.
Entonces la vacuna de GSK es 83 por ciento efectiva. ¿Eso es bueno? ¿Comparado con qué?
El artículo no ofrece comparación directa con otras vacunas. Pero dice que contra enfermedad grave fue 94 por ciento efectiva, y eso parece ser lo que realmente importa: mantener a la gente fuera del hospital.
¿Cuánto tiempo dura la protección?
Ese es el problema. El artículo dice que hasta ahora parece durar un año. Pero solo han estado monitoreando a la gente durante ese tiempo. No saben si durará más.
Y eso significa que podría requerirse una dosis de refuerzo cada año, como con la influenza. Pero eso aún no está claro.
¿Qué pasó con los efectos secundarios?
Principalmente dolor en el sitio de la inyección y fatiga. Se resolvieron en uno o dos días. Hubo algunos eventos adversos graves, pero ocurrieron en igual medida en el grupo de vacuna y en el grupo de placebo.
Así que no está claro si la vacuna los causó o si simplemente ocurrieron por casualidad en una población de 25.000 personas.
Correcto. Y por eso seguirán monitoreando cuando se administre a poblaciones más amplias.
The Pulse
- 159.000 adultos mayores de 65 años hospitalizados anualmente por VRS en EE.UU.; 10.000-13.000 muertes
- Arexvy mostró 83% de eficacia contra enfermedad respiratoria inferior, 94% contra casos graves
- Descubrimiento del NIH hace una década permitió estabilizar proteína F del virus
- En 1960s, vacuna experimental causó enfermedad más grave en niños vacunados; dos murieron
- Tres vacunas adicionales en fases finales de prueba de Pfizer, Moderna y Bavarian Nordic
El VRS causa 159.000 hospitalizaciones anuales en adultos mayores de 65 años en EE.UU., con 10.000-13.000 muertes, comparable a la carga de la influenza. Un descubrimiento crucial del NIH hace una década permitió congelar la proteína F del virus, facilitando desarrollo de vacunas efectivas contra VRS y COVID-19.
La FDA aprobó Arexvy, la primera vacuna contra el VRS para adultos mayores de 60 años, tras 60 años de investigación científica. La vacuna mostró 83% de eficacia en prevenir enfermedad respiratoria y 94% en casos graves.
Seis décadas de investigación científica llegaron a su conclusión el miércoles pasado cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó Arexvy, la primera vacuna contra el virus respiratorio sincitial diseñada para adultos mayores de 60 años. El fármaco, desarrollado por GSK, se administra en una sola dosis y podría estar disponible en las farmacias a partir del otoño boreal, una vez que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades emitan sus recomendaciones en junio.
El virus respiratorio sincitial, comúnmente asociado con infecciones leves en bebés y niños pequeños, representa una amenaza seria para la población adulta mayor. Cada año en Estados Unidos, aproximadamente 159.000 personas mayores de 65 años son hospitalizadas por VRS, y entre 10.000 y 13.000 fallecen a causa de la infección. En algunos años, la carga de enfermedad que genera el virus rivaliza con la de la influenza en este grupo de edad. Las personas con enfermedades subyacentes como cardiopatías, neumopatías o sistemas inmunitarios debilitados enfrentan riesgos particularmente elevados.
En un ensayo clínico que incluyó a casi 25.000 adultos mayores, cuyos resultados fueron publicados en The New England Journal of Medicine, la vacuna de GSK demostró una eficacia del 83 por ciento en la prevención de enfermedad de las vías respiratorias inferiores causada por el virus. La protección fue aún más robusta contra casos graves: alcanzó el 94 por ciento de eficacia en adultos que de otro modo habrían requerido oxígeno suplementario o asistencia mecánica para respirar. Entre los adultos mayores con condiciones de salud subyacentes como enfermedad pulmonar obstructiva crónica o insuficiencia cardíaca, la eficacia se mantuvo en ese mismo 94 por ciento.
El avance científico que hizo posible esta vacuna se remonta a un descubrimiento realizado hace una década por investigadores de los Institutos Nacionales de Salud. El virus respiratorio sincitial posee una proteína en su superficie llamada proteína de fusión, que normalmente cambia de forma cuando se adhiere a las células del tracto respiratorio. Los científicos del NIH, entre ellos algunos que posteriormente trabajarían en las vacunas contra la covid-19, descubrieron cómo congelar esta proteína en su forma previa a la fusión, permitiendo que el sistema inmunitario desarrolle anticuerpos más potentes contra ella. La vacuna de GSK utiliza esta forma estabilizada de la proteína junto con un adyuvante que amplifica la respuesta inmunitaria.
Los efectos secundarios más comunes reportados durante los ensayos fueron dolor en el sitio de la inyección y fatiga, síntomas que generalmente se resolvieron en uno o dos días. Un pequeño número de eventos adversos graves se distribuyó equitativamente entre quienes recibieron la vacuna y quienes recibieron placebo. Los investigadores continuarán monitoreando la seguridad a medida que la vacuna se administre a poblaciones más amplias. Aún permanece sin respuesta la pregunta sobre la durabilidad de la protección: hasta ahora, los datos sugieren que la inmunidad se mantiene durante aproximadamente un año, aunque los investigadores realizarán seguimiento a los participantes durante tres años.
La aprobación de Arexvy no marca el final de la carrera por vacunas contra el VRS, sino más bien el comienzo de una nueva fase. Pfizer espera recibir aprobación para su propia vacuna contra el VRS en adultos mayores a finales de mayo, y también está desarrollando una vacuna materna para proteger a lactantes, cuya aprobación se espera para finales de agosto. Moderna está completando ensayos de fase 3 de una vacuna de ARNm y planea presentar resultados a la FDA en los próximos meses. Bavarian Nordic, fabricante de la vacuna contra la viruela del mono, presentará este año los resultados de su ensayo de fase 3.
Esta convergencia de vacunas representa un contraste dramático con la historia del VRS en la medicina. En la década de 1960, investigadores probaron una vacuna elaborada con virus inactivado químicamente, mezclado con alumbre para estimular el sistema inmunitario. Cuando la temporada del VRS llegó ese otoño, muchos de los niños vacunados fueron hospitalizados con enfermedad más grave de lo esperado. El 80 por ciento de los niños vacunados que contrajeron el virus requirió hospitalización, comparado con apenas el 5 por ciento de quienes recibieron placebo. Dos niños murieron. El fracaso sacudió profundamente la ciencia de las vacunas y detuvo durante décadas los esfuerzos por desarrollar protección contra el virus. Muchas de las salvaguardas que hoy protegen los ensayos clínicos de vacunas surgieron directamente de las lecciones aprendidas en ese desastre.
Para algunas familias, la llegada de esta vacuna llega demasiado tarde. Tania Richter, residente de Minnesota, desearía que Arexvy hubiera existido el verano pasado, cuando su abuelo Adam Kaseman, un conductor de autobús escolar jubilado de 95 años que gozaba de buena salud, contrajo VRS en la residencia asistida donde vivía en Jamestown, Dakota del Norte. Fue hospitalizado, se recuperó lo suficiente para ser dado de alta, pero Richter describe ese momento como el principio del fin. Murió unas semanas después. "Ojalá hubiera existido antes de que ocurriera esto, porque las vacunas nos dan una oportunidad de luchar", dijo Richter. "Con suerte, salvará al abuelo de otra persona".
Notable Quotes
El VRS es una enorme necesidad médica no cubierta de la que mucha gente subestima su importancia— Paul Chaplin, presidente y CEO de Bavarian Nordic
En algunos años, la carga de la enfermedad por VRS se acerca a la carga de la influenza en los adultos mayores. Y esto es realmente un avance maravilloso— Dra. Ruth Karron, profesora de salud internacional en la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins