Fallos en cribado de cáncer de mama obligan a revisar más de 2.000 casos en Andalucía

Mujeres diagnosticadas tardíamente con cáncer de mama sufrieron retrasos de hasta dos años en notificación de resultados, requiriendo cirugías de mayor envergadura, quimioterapia y radioterapia que podrían haberse evitado con detección oportuna.
Nadie me notificó el resultado, tuve que espabilarme por mi cuenta
Lola C. descubrió su cáncer de mama solo porque su médico de cabecera decidió revisar su mamografía de forma inesperada.
Mark

¿Cómo es posible que una mamografía de cribado no se comunique a la paciente durante dos años?

Mimi

El sistema estaba diseñado para notificar resultados, pero cuando los resultados eran dudosos o no concluyentes, parece que nadie asumía la responsabilidad de contactar a la mujer. Lola descubrió su cáncer porque su médico de cabecera decidió revisar su prueba por su cuenta.

Luke

Pero espera. ¿Quién exactamente falló? ¿El radiólogo que no notificó? ¿El gestor del programa? ¿El hospital? La fuente dice que la Consejería va a revisar, pero no queda claro quién es responsable de cada paso.

Mark

¿Y esos 2.000 casos? ¿Son todos mujeres con cáncer sin diagnosticar?

Mimi

No necesariamente. Son casos con resultados dudosos o no concluyentes que nunca fueron comunicados. Algunos podrían no tener cáncer. Otros sí, y nunca lo supieron hasta que buscaron respuestas por su cuenta.

Luke

Exacto. La cifra de 2.000 es una estimación de la Consejería. No sabemos cuántos de esos casos terminaron siendo cáncer real, cuántos fueron falsos positivos que se resolvieron solos, o cuántos siguen sin saber su estado.

Mark

¿Por qué Amama dice que esto lleva años pasando?

Mimi

Porque las asociaciones de pacientes están en contacto directo con mujeres. Ellas ven los patrones que el sistema no ve o no quiere ver. Cuando la Consejería dijo que eran "dos o tres casos", Amama ya sabía que eran cientos.

Luke

Pero aquí hay un matiz importante. Amama dice que lo sabía, pero ¿qué hicieron al respecto antes de que esto saliera en la radio? ¿Denunciaron formalmente? ¿A quién? Las asociaciones tienen voz, pero no siempre tienen poder para forzar cambios.

Mark

¿Qué pasa ahora con Lola y las otras mujeres?

Mimi

La Consejería creará un circuito preferente para atenderlas. Pero Lola ya pasó por quimioterapia, radioterapia y mastectomía. No se puede deshacer eso. Lo que espera ahora es que sus revisiones no se retrasen otros seis meses.

Luke

Y eso es lo que preocupa. El anuncio de revisión integral suena bien, pero ¿cuánto tiempo llevará revisar 2.000 casos? ¿Quién garantiza que mientras tanto no haya nuevos retrasos? La ministra de Sanidad pidió datos a otras comunidades, pero eso también toma tiempo.

Mark

¿Esto es un problema solo de Andalucía?

Mimi

No lo sabemos. Por eso la ministra pidió datos a todas las comunidades. Si otros sistemas tienen los mismos fallos, es un problema nacional. Si solo Andalucía falla, es un problema de gestión local.

Luke

Y esa es la pregunta que quedará sin respuesta por un tiempo. Mientras tanto, mujeres en otras comunidades podrían estar viviendo lo mismo sin saberlo.

  • Más de 2.000 casos de cribado de cáncer de mama requieren revisión integral en Andalucía
  • Mujeres con resultados dudosos nunca fueron notificadas, algunos casos con retrasos de hasta dos años
  • Lola C., diagnosticada en enero de 2024, tuvo que operarse en el sector privado por lista de espera de tres meses
  • Amama recibió más de 100 correos y llamadas de mujeres afectadas en cuestión de días

Mujeres diagnosticadas con cáncer de mama no fueron notificadas de resultados de pruebas de cribado, descubriendo la enfermedad solo por iniciativa propia o consulta con médicos de cabecera. La Consejería de Salud admite revisar integralmente el sistema y reexaminar 2.000 casos en duda, mientras asociaciones de pacientes denuncian que los fallos llevan años ocurriendo de forma sistemática.

El Servicio Andaluz de Salud revisa más de 2.000 casos de cribado de cáncer de mama tras detectarse fallos sistémicos que dejaron a mujeres sin notificación de resultados dudosos, algunos con retrasos de hasta dos años.

Lola C. descubrió su cáncer de mama por casualidad, casi por accidente. En octubre de 2023, esta sevillana de 41 años se sometió a una mamografía en el programa de detección precoz del Servicio Andaluz de Salud después de notar bultos en el pecho. Pasó un mes sin noticias. Frustrada, pidió cita con su médico de cabecera para revisar unos análisis de sangre que tampoco le habían comunicado. Fue entonces, durante esa consulta, cuando el doctor decidió mirar de pasada el resultado de la mamografía. Encontró una notificación urgente del radiólogo pidiendo pruebas adicionales por resultados dudosos. El médico le dijo que fuera ese mismo día al hospital Virgen del Rocío y no se moviera hasta ver a un oncólogo. Nadie del sistema de salud le había avisado. Nadie le había llamado. Si su médico de cabecera no hubiera tenido esa iniciativa, Lola nunca habría sabido que tenía cáncer.

Esta historia, que parecería un caso aislado, resultó ser el síntoma de un problema mucho más profundo. A principios de octubre de 2025, la Consejería de Salud de Andalucía admitió que el programa de cribado de cáncer de mama había fallado de manera sistemática. Mujeres con resultados dudosos o no concluyentes en sus mamografías nunca recibieron notificación alguna. Algunos casos llevaban dos años sin respuesta. La Consejería anunció que revisaría integralmente el sistema y reexaminaría uno a uno aproximadamente 2.000 casos en duda. También pidió a las mujeres afectadas que notificaran sus situaciones para ser atendidas en un circuito preferente que crearía el Servicio Andaluz de Salud.

La magnitud del problema se hizo evidente cuando las asociaciones de pacientes comenzaron a recibir testimonios. La Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla (Amama) recibió más de 100 correos y llamadas en cuestión de días. Una mujer se había hecho una mamografía el 31 de marzo de 2023 y no recibió respuesta hasta el 10 de abril de 2025, casi dos años después. Cuando finalmente le pidieron que se hiciera una ecografía, le detectaron cáncer de mama. Fue operada el 30 de mayo de 2025. María José Rodríguez, secretaria de Amama, reflexionó sobre lo que pudo haber sido: si hubieran respondido a tiempo, quizá esa mujer habría podido conservar su mama y evitar la quimioterapia.

Para Lola, el diagnóstico llegó en enero de 2024, cuando tenía 41 años y dos hijos pequeños. Le detectaron cáncer de mama con metástasis en el ganglio. Necesitaba cirugía urgente, pero el Virgen del Rocío le informó de una lista de espera de tres meses. Tuvo que operarse en el sector privado. Se sometió a mastectomía, quimioterapia y radioterapia. Dos años después, cuando debería haber tenido su revisión de los seis meses, seguía esperando. Llevaba un año en espera de una cita que debería haber ocurrido hace seis meses.

Lo que Lola describe como una "gran bola de nieve" es un problema que va mucho más allá del cribado inicial. Las asociaciones de pacientes y las propias mujeres afectadas insisten en que los retrasos son sistémicos y llevan años ocurriendo. No es solo la notificación de resultados dudosos. Son retrasos en el diagnóstico confirmado, en las intervenciones quirúrgicas, en las sesiones de quimioterapia y radioterapia, y especialmente en las revisiones posteriores al tratamiento. Para una mujer que ha superado un cáncer, esas revisiones son cruciales. Vivir con la incertidumbre de una recaída es una angustia constante, y los retrasos en esas citas de seguimiento multiplican esa ansiedad.

Desde Amama sostienen que estos fallos no son nada nuevo. "Nosotras éramos plenamente conscientes de que esto estaba sucediendo y la consejera también lo sabía", afirmaron desde la asociación. Lo que cambió fue que los problemas salieron a la luz pública. Cuando la Consejería intentó minimizar el asunto calificándolo de "puntual" y afectando solo a "dos o tres casos", los testimonios de más de 100 mujeres en pocos días desmintieron esa versión.

El alcance del problema ha trascendido Andalucía. La ministra de Sanidad, Mónica García, anunció que solicitaría datos a todas las comunidades autónomas sobre sus programas de prevención de cáncer de mama, cervix y colon en el próximo Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. La pregunta implícita es clara: ¿es este un problema exclusivo de Andalucía o refleja fallos más generalizados en la red de salud pública española? Por ahora, lo que está claro es que 2.000 mujeres andaluzas necesitan que se revise su caso, y que muchas otras han vivido años de incertidumbre y retrasos que podrían haber alterado el curso de sus enfermedades.

Nosotras éramos plenamente conscientes de que esto estaba sucediendo y la consejera también lo sabía
— Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla (Amama)
Me tuve que operar por la privada porque cuando me dieron el diagnóstico el propio radiólogo me dijo que había una lista de espera de tres meses
— Lola C., paciente afectada por los retrasos del sistema
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