Durante generaciones, quienes padecen hiperhidrosis primaria han buscado respuestas en las glándulas sudoríparas, pero investigadores de Johns Hopkins Medicine sugieren ahora que el origen del problema podría residir más profundamente: en el lenguaje eléctrico del sistema nervioso. Al identificar variantes del gen SCN10A en familias con sudoración hereditaria excesiva, la ciencia desplaza su mirada desde el síntoma visible hacia la señal invisible que lo provoca. Este hallazgo, publicado en Science Advances, no ofrece aún una cura, pero reorienta la conversación médica hacia tratamientos que a