En pleno verano europeo, el fuego ha dejado de ser una amenaza puntual para convertirse en una crisis civilizatoria: ciento cuarenta mil personas han abandonado sus hogares en España y Francia mientras dos naciones declaran que sus recursos han sido superados por las llamas. Madrid vive el peor incendio de su historia registrada; Gironda, en Francia, combate un fuego que sus propios alcaldes describen como algo nunca antes visto. En el fondo de esta catástrofe no solo arden bosques, sino décadas de advertencias sobre el clima que no encontraron respuesta suficiente.
"Es el peor incendio de la historia de Madrid": los fuegos sin control que han obligado a evacuar a decenas de miles de
140.000 personas evacuadas en España y Francia debido a incendios forestales descontrolados que superan la capacidad de extinción de los servicios de emergencia.