Energy Solar Tech diversifica hacia centros de datos en plena OPA de Greening

Capturar márgenes más altos mientras la red se satura
Energy Solar Tech diversifica hacia centros de datos para escapar de la volatilidad del mercado eléctrico español.

En el cruce entre la promesa renovable y la realidad de los números, Energy Solar Tech atraviesa una doble transformación: la que ella misma elige —diversificarse hacia centros de datos— y la que le impone el mercado, a través de la OPA lanzada por Greening Group Global. Con ingresos que crecieron pero objetivos que no se cumplieron, la empresa busca reinventarse justo en el momento en que negocia su propia absorción, recordándonos que las grandes reorientaciones estratégicas rara vez ocurren en calma.

  • Energy Solar Tech creció un 30% en facturación durante 2025, pero su EBITDA real de 8,6 millones quedó por debajo de lo prometido, exponiendo la distancia entre apariencia y sustancia.
  • El Parque Eólico Valdelugo, en Burgos, actuó como lastre con un impacto negativo de 1,73 millones, obligando a la empresa a rescindir el contrato con el operador y tomar el control directo de la planta.
  • La compañía libra batallas legales en dos frentes: exige más de 6 millones a los antiguos dueños de Sarpel Ingeniería y ha presentado denuncias penales contra un exconsejero por presunto uso de información privilegiada en la venta de más de 220.000 acciones.
  • En plena tormenta operativa y judicial, la empresa pivota hacia centros de datos e infraestructura modular tecnológica, apostando por márgenes más altos frente a la volatilidad del mercado eléctrico.
  • Greening Group Global ha lanzado una OPA sobre el 100% de Energy Solar Tech vía canje de acciones; si prospera con aceptación total, Greening controlará el 69% del grupo resultante, condicionado a superar el umbral del 50% de derechos de voto y obtener aprobación regulatoria.

Energy Solar Tech cerró 2025 con 81,2 millones de euros en ingresos —un alza del 30%— pero las cifras superficiales ocultaban una realidad más incómoda: el EBITDA ajustado real se quedó en 8,6 millones, por debajo de lo comprometido con el mercado. El principal responsable fue el Parque Eólico Valdelugo, en Burgos, cuya deficiente gestión por parte del operador anterior generó un impacto negativo de 1,73 millones. La respuesta de la dirección fue contundente: rescindir el contrato y asumir el control directo de la instalación.

Los problemas no eran solo operativos. La empresa bloqueó el último pago por la adquisición de Sarpel Ingeniería y reclama más de 6 millones a sus antiguos propietarios por incumplimiento contractual. Al mismo tiempo, presentó denuncias penales contra un exconsejero y accionista significativo, Abel Martín Sánchez, acusándolo de haber vendido más de 220.000 acciones valiéndose de información privilegiada.

En este contexto de presión interna y legal, la compañía decidió reorientar su modelo de negocio hacia los centros de datos y la infraestructura modular tecnológica, buscando márgenes más estables frente a la volatilidad del mercado eléctrico español. La apuesta coincidió con el anuncio de una OPA por parte de Greening Group Global, que busca hacerse con el 100% de Energy Solar Tech mediante un canje de acciones en el mercado BME Growth.

Si la operación prospera —condicionada a superar el 50% de los derechos de voto y obtener las autorizaciones regulatorias pertinentes— Greening controlaría el 69% del grupo resultante. El resto quedaría repartido entre el consejero delegado Alberto Hernández, Erbienergía Inversiones y el socio fundador Alberto Torrego. La diversificación hacia centros de datos, entonces, es a la vez una apuesta de futuro y una carta de presentación ante el nuevo accionista mayoritario que se avecina.

Energy Solar Tech cerró 2025 con cifras que parecían sólidas en la superficie: 81,2 millones de euros en ingresos, un salto del 30% respecto al año anterior. Pero debajo de esos números brillantes había grietas. El beneficio operativo ajustado llegó a 11,1 millones, pero cuando se eliminaban los retoques contables, la realidad era más cruda: 8,6 millones de euros, por debajo de lo que la propia dirección había prometido al mercado. La empresa no había cumplido su plan estratégico, y ahora buscaba reinventarse.

El culpable principal tenía nombre y ubicación: el Parque Eólico Valdelugo, en Burgos, que había arrastrado la rentabilidad hacia abajo con un impacto negativo de 1,73 millones de euros. Energy Solar Tech atribuyó el desastre a problemas técnicos, a fallos en los nodos de interconexión, pero sobre todo a lo que llamó una «deficiente gestión por parte del operador anterior». La respuesta fue drástica: rescindir el contrato y asumir directamente el control de la planta para detener la sangría.

Pero los problemas operativos eran apenas la mitad de la historia. La empresa estaba envuelta en una maraña de conflictos legales que la presionaban desde múltiples frentes. Había bloqueado el último pago por la adquisición de su filial Sarpel Ingeniería y ahora exigía una compensación de más de 6 millones de euros a los antiguos propietarios, argumentando que habían incumplido contratos de manera sistemática y vaciado el valor intangible de lo que supuestamente estaban vendiendo. En paralelo, la empresa había presentado denuncias penales contra Abel Martín Sánchez, un exconsejero y accionista significativo, después de detectar que había vendido más de 220.000 acciones en el mercado. Energy Solar Tech sostenía que esas operaciones se habían ejecutado usando información privilegiada.

En medio de esta tormenta corporativa y legal, la empresa decidió cambiar de dirección. Mientras seguía generando energía renovable, comenzó a diversificarse hacia los centros de datos y la infraestructura modular tecnológica. El objetivo era doble: estabilizar los rendimientos a medio plazo y capturar márgenes de beneficio más altos. La volatilidad del mercado eléctrico español, la saturación de la red y las tensiones internas habían dejado claro que el modelo tradicional de generación renovable ya no era suficiente.

Esta reorientación estratégica coincidió exactamente con el lanzamiento de una Oferta Pública de Adquisición por parte de Greening Group Global. La operación, anunciada hace apenas días al mercado de BME Growth, buscaba hacerse con el 100% de Energy Solar Tech mediante un canje de acciones. Greening necesitaba al menos el 50% de los derechos de voto para que la oferta prosperara, además de las autorizaciones de las autoridades de competencia y el cierre satisfactorio de las auditorías legales y financieras.

Si la OPA se completaba con la aceptación de todo el accionariado, Greening terminaría controlando el 69% del grupo resultante. El 31% restante se distribuiría entre los actuales inversores de Energy Solar Tech: Alberto Hernández, el consejero delegado, con el 21% de los derechos políticos; Erbienergía Inversiones, con el 13,7%; y Alberto Torrego, socio fundador, con el 10,2%. El documento oficial de la operación dejaba clara la intención de Greening: «alcanzar el mayor porcentaje posible de participación en la sociedad para obtener el control sobre la misma».

La transformación hacia centros de datos, entonces, no era solo una apuesta empresarial. Era también una maniobra para mejorar la posición de Energy Solar Tech justo cuando estaba siendo absorbida. Una empresa que había fallado en cumplir sus objetivos en el negocio que conocía bien ahora intentaba demostrar que podía prosperar en un sector completamente diferente, mientras sus accionistas negociaban su futuro bajo el paraguas de Greening.

Ligeramente por debajo de las previsiones del grupo y de los objetivos del plan estratégico
— Dirección de Energy Solar Tech, sobre el EBITDA reportado de 2025
Alcanzar el mayor porcentaje posible de participación en la sociedad para obtener el control sobre la misma
— Folleto de la OPA de Greening Group Global
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué una empresa de energías renovables decide meterse de repente en centros de datos?

Model

Porque el negocio tradicional se había vuelto demasiado volátil y los márgenes eran ajustados. Además, los centros de datos ofrecen rentabilidades más predecibles y más altas.

Inventor

Pero eso es un cambio radical. ¿No es arriesgado hacerlo justo cuando estás siendo adquirida?

Model

Exactamente. Pero también es inteligente. Si demuestras que tienes acceso a un mercado más rentable, mejoras tu posición negociadora en la OPA.

Inventor

¿Entonces el Parque Eólico Valdelugo fue el punto de quiebre?

Model

Fue el síntoma visible. Pero el problema era más profundo: la saturación de la red, la volatilidad de precios, y operadores que no sabían gestionar bien los activos.

Inventor

¿Y los 6 millones que reclama por Sarpel Ingeniería? ¿Eso es una distracción o algo serio?

Model

Es serio. Sugiere que Energy Solar Tech ha tenido problemas para evaluar sus adquisiciones. Cuando bloqueas un pago y demandas, significa que algo salió muy mal en la debida diligencia.

Inventor

¿Qué pasa con Abel Martín Sánchez y las 220.000 acciones?

Model

Eso es más grave aún. Si vendió usando información privilegiada, eso es delito. Y si era un consejero, significa que había conflictos de interés dentro de la propia empresa.

Inventor

¿Greening sabe en qué se está metiendo?

Model

Probablemente. Pero una OPA es una apuesta a futuro. Greening ve valor en los activos renovables y en la capacidad de Energy Solar Tech de pivotar hacia nuevos mercados. Los litigios son un riesgo, pero asumible.

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