En la adultez, los lazos de amistad no se deshacen por falta de afecto, sino por la acumulación silenciosa de responsabilidades que estrecha el tiempo disponible para cultivarlos. En Medellín, Iván Mana y Estefanía Camacho respondieron a esa soledad estructural con Hey Interests, una comunidad de casi tres mil personas organizadas en WhatsApp alrededor de intereses compartidos. Su apuesta no es tecnológica en esencia, sino humana: recrear la continuidad y la repetición que en la escuela y la universidad producían amistades sin esfuerzo aparente.