Cada verano, mientras el mundo celebra la luz y el descanso, una sombra silenciosa se cierne sobre los adolescentes más vulnerables. La psicóloga clínica Ana Izquierdo documenta una paradoja inquietante: en los países desarrollados, el buen tiempo coincide con un aumento de suicidios juveniles, agravado por el vacío que deja el fin del curso escolar y por el torrente de imágenes idealizadas que las redes sociales vierten sobre quienes ya sufren. Quienes se quitan la vida, advierte Izquierdo, no buscan la muerte, sino escapar de un dolor que sienten imposible de sostener.
El verano amplifica riesgos de salud mental en adolescentes por redes sociales
Aumento documentado de casos de suicidio en adolescentes durante verano, vinculado a aislamiento social y comparación en redes sociales.