En las gasolineras de Estados Unidos, un número —cuatro dólares por galón— se ha convertido en el termómetro silencioso de la confianza política. Lo que comenzó como una consecuencia declarada de la guerra con Irán se ha transformado en una herida cotidiana que millones de familias sienten cada vez que llenan el tanque, y que los analistas advierten podría inclinar la balanza electoral de noviembre. La economía, como siempre, no habla en abstracciones: habla en dólares que faltan al final de la semana.
El precio de la gasolina amenaza con castigar a Trump en las urnas
Miles de estadounidenses sufren daño económico directo por altos costos de combustible que superan sus presupuestos semanales.