En las laderas de la Serra d'Espadà, uno de los ecosistemas más frágiles y valiosos del Mediterráneo español, un incendio forestal lleva tres días desafiando los límites de lo que los seres humanos pueden controlar sin la ayuda de la naturaleza misma. Lo que comenzó en la Vall d'Uixó se ha convertido en una prueba colectiva para comunidades desalojadas, bomberos exhaustos y voluntarios que sostienen con sus manos lo que las llamas intentan deshacer. La crisis recuerda, una vez más, que la relación entre las personas y el territorio que habitan es tan vulnerable como el bosque que arde.
El incendio de la Vall d'Uixó amenaza la Serra d'Espadà mientras bomberos luchan contra reloj
Desalojos masivos de residentes, restricciones de vuelos, pérdida de hogares y medios de vida, con voluntarios atendiendo a afectados por el fuego.