En Ceuta, ciudad fronteriza donde convergen mundos y urgencias, un campamento improvisado llamado Sidi Embarek ha dado cobijo durante meses a trescientas mujeres y niños gracias a la solidaridad de sus vecinos. Ahora el Gobierno español ha decidido asumir su gestión oficial, convirtiendo un acto de compasión ciudadana en responsabilidad institucional. Este gesto marca el momento en que el Estado reconoce lo que la comunidad ya sabía: que ignorar la vulnerabilidad no la hace desaparecer.
El Gobierno asume la gestión del campamento de Sidi Embarek, refugio de 300 mujeres y niños
El campamento alberga a 300 mujeres y niños en situación de vulnerabilidad que dependen de este refugio comunitario.
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