En el corazón de Bruselas, la Unión Europea enfrenta una pregunta que ha acompañado a toda empresa colectiva: ¿cómo fortalecer lo común sin que cada parte sienta que pierde lo propio? El debate sobre la reforma del Servicio Europeo de Acción Exterior, encabezado por la Alta Representante Kaja Kallas en septiembre de 2026, revela que la presión geopolítica exterior no solo amenaza desde afuera, sino que activa fracturas internas que ya existían. Lo que se disputa no es solo una estructura burocrática, sino la pregunta más profunda de si Europa puede hablar con una sola voz cuando sus miembros m