El Gobierno acota a 200.000 el abuso de temporalidad en empleo público y prepara sanciones

Aproximadamente 200.000 empleados públicos afectados por encadenamiento abusivo de contratos temporales que demandan su fijeza en tribunales, generando recursos gastados en litigios.
Necesitan una cifra creíble para Bruselas, no un millón imposible
El Gobierno acota el abuso de temporalidad a 200.000 trabajadores para demostrar que el problema es específico y manejable ante la Comisión Europea.
Mark

¿Por qué el Gobierno decide ahora que el problema son 200.000 personas y no un millón?

Mimi

Porque necesitan una cifra creíble para Bruselas. Si dices que hay un millón de interinos abusados, suena a que el sistema está completamente roto. Pero si demuestras que solo 200.000 llevan más de tres años en esa situación, puedes argumentar que tienes un problema específico y manejable.

Mark

¿Y eso es verdad? ¿Es realmente manejable?

Mimi

Depende de cómo lo mires. Han cruzado datos de tres fuentes distintas por primera vez. Lo que encontraron es que la mayoría de los temporales no están en una situación abusiva según la ley. Pero 200.000 personas que llevan más de tres años sin contrato fijo es un número que sigue siendo enorme.

Mark

¿Qué pasa con esas alertas automáticas que proponen?

Mimi

Es inteligente en teoría. Un sistema que avisa cuando alguien va a cumplir tres años de contrato temporal obliga a tomar una decisión: o lo fijas o tienes que justificar por qué no. Pero el verdadero problema es quién se responsabiliza si no haces nada.

Mark

¿Por qué es tan difícil decidir quién es responsable?

Mimi

Porque no quieren destruir a un director de hospital que necesitaba cubrir urgencias con gente temporal. Pero tampoco quieren que los gestores públicos usen la temporalidad como forma de ahorrar dinero. Es la línea entre negligencia y necesidad, y nadie sabe dónde está exactamente.

Mark

¿Qué pasa si Bruselas no acepta esto?

Mimi

Multas. Denuncias ante tribunales europeos. Y España ya está perdiendo 626 millones de fondos de recuperación por esto. El Gobierno pidió prórroga hasta marzo, pero está jugando con fuego. Necesita una solución que convenza a Europa de que se toma en serio el problema.

  • Uno de cada tres empleados públicos en España tiene contrato temporal
  • 200.000 trabajadores llevan más de tres años en situación de temporalidad abusiva
  • La UE suspendió 626,6 millones de euros de fondos de recuperación por este problema
  • La temporalidad en comunidades autónomas alcanza el 38,7% de la plantilla
  • El Gobierno solicitó prórroga hasta marzo para evitar denuncias ante tribunales europeos

España arrastra dos décadas de abuso de temporalidad: uno de cada tres empleados públicos es temporal, generando sanciones de la UE y costosos litigios. El Gobierno propone alertas automáticas al cumplir tres años de contrato temporal y sanciones a gestores públicos, aunque negocia dónde fijar responsabilidades.

El Ministerio de Función Pública negocia con comunidades autónomas un sistema de alertas y sanciones para combatir el abuso de contratos temporales, acotando el problema a 200.000 trabajadores con más de tres años en esa situación.

España lleva más de veinte años atrapada en un problema que afecta a millones de trabajadores: la contratación temporal masiva en el sector público. Aproximadamente uno de cada tres empleados públicos no tiene contrato fijo. Es una situación que ha generado múltiples amonestaciones de Bruselas y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, y que ahora el Ministerio para la Transformación Digital y la Función Pública, dirigido por Óscar López, intenta resolver de manera más sistemática.

El Gobierno acaba de hacer un análisis detallado de las plantillas públicas y ha llegado a una conclusión que busca precisar el alcance real del problema: menos de 200.000 trabajadores llevan más de tres años en situación de temporalidad abusiva. Esta cifra es significativa porque sale de un universo mucho más amplio: hay más de 900.000 empleados públicos temporales en total, pero la mayoría de ellos no están en una situación que se considere abusiva según la ley. El 52,7% de estos temporales tienen contratos de apenas seis meses; un tercio lleva entre seis meses y tres años; mientras que solo el 12,2% ha permanecido más de tres años en esa condición, y apenas el 1,9% supera los diez años.

Para combatir este abuso, el ministerio está diseñando un paquete de medidas junto con las comunidades autónomas, ayuntamientos y sindicatos. La propuesta incluye un sistema de alertas automáticas que notifique a los responsables de personal cuando un trabajador está a punto de cumplir tres años contratado temporalmente. En paralelo, se estudia cómo establecer sanciones para los gestores públicos que incurran en estas prácticas irregulares. Pero aquí surge una de las cuestiones más delicadas: dónde fijar exactamente el nivel de responsabilidad. El ministerio ha celebrado ya tres reuniones solo para abordar este tema, porque no quieren sancionar a un director de hospital que necesitaba cubrir plazas estructurales con trabajadores temporales cuando no tenía otra opción disponible.

La temporalidad es especialmente grave en las comunidades autónomas, donde alcanza el 38,7% de la plantilla, frente al 46% de hace tres años. En cambio, la Administración estatal solo tiene un 4,6% de empleados temporales. El Gobierno también estudia agilizar los procesos de selección, que pueden alargarse hasta dos años o más, lo que requeriría una mejor planificación de las necesidades de personal en todas las administraciones.

Detrás de estas cifras hay un costo económico y humano considerable. Miles de interinos han demandado su fijeza en los tribunales, generando gastos significativos en litigios para las distintas administraciones. Además, España enfrenta amenazas concretas de la Unión Europea. Hace un año, Bruselas suspendió el pago de 626,6 millones de euros del plan de recuperación porque consideró que la legislación española no previene ni sanciona adecuadamente el abuso de temporalidad. Aunque el plazo inicial de seis meses venció en enero, el Gobierno sigue negociando con la Comisión.

La situación se agravó a finales de abril cuando la Comisión reactivó dos procedimientos de infracción: uno por considerar que la indemnización prevista es insuficiente para resarcir a los afectados, y otro por la discriminación que supone frente a trabajadores del sector privado. Bruselas exigió una reforma legal en dos meses, amenazando con denunciar a España ante los tribunales europeos si no cumplía. El Gobierno solicitó una prórroga hasta marzo próximo, pero aún está a la espera de conocer si se la han concedido y en qué condiciones.

Mientras tanto, el ministerio avanza en la redacción de una normativa que defina con precisión qué constituye abuso de temporalidad: cuando un trabajador realiza de manera permanente y estable tareas que forman parte de la actividad normal de la administración, pero sus contratos exceden la duración máxima permitida o el número de renovaciones autorizadas sin justificación objetiva. Desde 2021, existe un límite general de tres años para la ocupación interina de plazas vacantes, aunque con excepciones. El Gobierno necesita convencer a Europa de que toma en serio este problema antes de que las multas y las denuncias se hagan realidad.

No queremos que el gerente de un hospital sea sancionado porque ha necesitado cubrir plazas estructurales con trabajadores temporales si no podía hacer otra cosa
— Fuentes del Ministerio de Función Pública
En Bruselas tienen que saber exactamente la dimensión del problema, porque solo se habla de la cifra mágica del millón de interinos y no todos ellos sufren una situación abusiva
— Fuentes del ministerio de Función Pública
Vuoi la storia completa? Leggi l'originale su El País ↗
Contattaci Domande frequenti