Cuando una mujer inmigrante llega a un país nuevo, su cuerpo no llega solo: trae consigo el peso del desarraigo, la incertidumbre y la adaptación constante. La medicina documenta hoy lo que muchas mujeres latinas en Estados Unidos han vivido en silencio: el estrés migratorio crónico suprime las hormonas sexuales y reduce el deseo íntimo, no como señal de desamor, sino como respuesta biológica a una presión extraordinaria. Comprender este mecanismo es, según los expertos, el primer acto de compasión que una mujer puede ofrecerse a sí misma.
El estrés migratorio reduce la libido en mujeres latinas, explican médicos
Mujeres latinas inmigrantes experimentan impacto emocional y sexual significativo derivado de presiones migratorias, culturales y sociales.