En el umbral del otoño, España enfrenta una oleada de infecciones respiratorias que recuerda que la pandemia no ha cerrado del todo su capítulo. El COVID-19 lidera el ascenso con una positividad del 25,8%, empujando las tasas a 370 casos por cada 100.000 habitantes en una sola semana de septiembre, mientras los servicios de urgencias absorben una presión que ya se percibe como crónica. Los médicos no temen solo al virus presente, sino al que aún no ha llegado: una gripe anticipada que podría convertir una carga manejable en una crisis sistémica.
El covid dispara las urgencias: ya representa el 25,8% de infecciones respiratorias
La sobrecarga ya se va cronificando en el sistema
¿Qué significa exactamente que el covid represente el 25,8% de positividad? ¿Eso quiere decir que uno de cada cuatro pacientes con síntomas respiratorios tiene covid?
No exactamente. Significa que de todas las pruebas respiratorias que se hacen, el 25,8% da positivo en covid. Es diferente. Hay gente que viene con síntomas pero no se le hace prueba, y hay gente que se la hace y da negativo.
Pero el informe no especifica cuántas pruebas se hacen en total ni cuál es el criterio para hacerlas. Así que ese 25,8% podría estar sesgado hacia arriba si solo se prueban a los que parecen tener covid.
El reportaje menciona aumentos del 5 al 10% en urgencias según la región. ¿Eso es un aumento respecto a qué? ¿Respecto al año pasado?
Sí, respecto a esta misma época del año anterior. Pero el reportaje es claro: no hay un dato oficial nacional. Esos números vienen de lo que ABC recopiló de diferentes fuentes regionales.
Exacto. Y eso es importante porque significa que no sabemos si esos aumentos son comparables entre sí o si cada región los calcula de forma diferente.
Rodríguez Leal dice que la sobrecarga «se va cronificando». ¿Eso significa que el sistema ya no puede con esto?
Lo que está diciendo es que desde 2020 el covid es un factor permanente en las urgencias. No es una crisis puntual, es una nueva realidad con la que tienen que convivir. La sobrecarga no es temporal.
Pero el reportaje también dice que el covid no llega a los hospitales como antes. Así que la presión está en urgencias, no en hospitalización. Eso es un matiz importante.
¿Cuál es el riesgo real de que la gripe se adelante?
Si la gripe llega antes de lo normal y se superpone con el pico de covid, los servicios de urgencias estarían atendiendo a dos virus circulando intensamente al mismo tiempo. Eso multiplicaría la carga.
Pero Latasa es honesto: dice que los virus son impredecibles. No saben si la gripe se adelantará ni cuándo. Hay algunos casos aislados, pero eso no es una predicción.
¿Por qué el covid sigue subiendo si ya pasaron años desde que empezó?
Porque la inmunidad de la vacuna se va perdiendo con los meses. Y porque el covid no es estacional como la gripe. Puede circular en cualquier momento del año.
El reportaje también menciona que hay tasas altas entre niños, coincidiendo con la vuelta al cole. Eso es un factor claro de transmisión, pero no es específico del covid.
O Pulso
- Las infecciones respiratorias agudas dieron un salto de 100 casos por 100.000 habitantes en una sola semana, una aceleración que los sistemas de vigilancia no habían registrado en esta época del año.
- El COVID-19 domina el cuadro con una positividad del 25,8%, casi tres veces superior a la de la gripe, y su proxy de contagio casi se duplicó en siete días.
- Las urgencias de Cataluña, Galicia y Castilla y León ya reportan entre un 5 y un 10% más de afluencia, con pacientes que llegan tanto con síntomas leves como con enfermedades crónicas desestabilizadas por el virus.
- Los especialistas advierten que la curva sigue en ascenso y que el pico aún no ha llegado, mientras casos aislados de gripe anticipada encenden las alarmas sobre una posible doble presión sobre el sistema.
- La vacunación de mayores e inmunodeprimidos se señala como la respuesta más urgente, junto con la demanda de que la Agencia Estatal de Salud Pública comience a operar para ofrecer previsiones más precisas cada temporada.
En el umbral del otoño, España enfrenta una oleada de infecciones respiratorias que recuerda que la pandemia no ha cerrado del todo su capítulo. El COVID-19 lidera el ascenso con una positividad del 25,8%, empujando las tasas a 370 casos por cada 100.000 habitantes en una sola semana de septiembre, mientras los servicios de urgencias absorben una presión que ya se percibe como crónica. Los médicos no temen solo al virus presente, sino al que aún no ha llegado: una gripe anticipada que podría convertir una carga manejable en una crisis sistémica.
A finales de septiembre, los servicios de urgencias españoles están registrando una afluencia inusual para esta época del año. El informe de la semana del 14 al 20 de septiembre sitúa la tasa de infecciones respiratorias agudas en Atención Primaria en 370,2 casos por cada 100.000 habitantes, cien más que la semana anterior. El principal responsable es el COVID-19, que acumula una positividad del 25,8% frente al 8,6% de la gripe. El llamado proxy de covid —que combina síntomas respiratorios y positividad— casi se duplicó en una semana, alcanzando 85 casos por 100.000 habitantes.
Cristóbal Rodríguez Leal, especialista en infecciones en urgencias, confirma que la presión es real aunque diferente a la de los primeros años de pandemia: el virus no está llenando las plantas hospitalarias con la misma gravedad, pero sí está aumentando la carga en urgencias entre un 5 y un 10% según la región. «Tenemos más carga de trabajo que otros años por esta época», señala, y advierte que esa sobrecarga se está cronificando en el sistema desde 2020.
Lo que más inquieta a los expertos es la posible llegada anticipada de la gripe. Pello Latasa, presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, recuerda que los virus respiratorios son impredecibles en su momento de aparición y magnitud, y que el COVID-19 en particular no responde a patrones estacionales clásicos, como demuestran las olas veraniegas de los últimos años. La caída de la inmunidad vacunal y el regreso escolar explican en parte el repunte actual.
Ambos especialistas coinciden en que la vacunación de personas mayores e inmunodeprimidas es la medida más urgente. Latasa aprovecha para reclamar que la Agencia Estatal de Salud Pública empiece a funcionar y ofrezca previsiones anuales más detalladas sobre las temporadas respiratorias. Mientras tanto, los servicios de urgencias se preparan para las próximas semanas, cuando se espera que los casos alcancen su punto más alto.
En las últimas semanas de septiembre, los servicios de urgencias españoles están notando un cambio palpable. Los pacientes llegan con infecciones respiratorias a un ritmo que no se veía en esta época del año. Según el informe más reciente del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda, la tasa de casos respiratorios agudos detectados en Atención Primaria alcanzó 370,2 por cada 100.000 habitantes en la semana del 14 al 20 de septiembre, un salto de 100 casos respecto a la semana anterior, cuando se registraban 270 por 100.000.
El responsable de este incremento es principalmente el covid-19. En esa misma semana, el virus representaba el 25,8% de positividad entre las infecciones respiratorias, mientras que la gripe apenas llegaba al 8,6%. Cuando se calcula el proxy de covid —una estimación que combina el número de personas con síntomas respiratorios y el porcentaje que da positivo en coronavirus— la cifra sube a 85 casos por 100.000 habitantes, casi el doble de los 50,4 registrados siete días antes. Desde la semana 32, la tendencia no ha hecho más que crecer, y los expertos advierten que la curva aún está en ascenso.
Cristóbal Rodríguez Leal, miembro del grupo de infecciones en urgencias de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, confirma lo que los números muestran. «Entre julio y agosto empezamos a ver la subida. Y ahora ya lo estamos notando bien en urgencias», explica. Aunque subraya que afortunadamente el virus no está llegando a los hospitales con la misma gravedad que en sus primeros años, los servicios de urgencias sí registran una afluencia notablemente mayor que en años anteriores en esta misma época. Los pacientes llegan tanto con síntomas más leves como con enfermedades crónicas que el coronavirus desestabiliza.
No existe un registro oficial nacional que cuantifique este incremento, pero los datos recopilados muestran variaciones regionales significativas. En Cataluña ronda el 10%, en Galicia oscila entre el 5 y el 10%, y en Castilla y León se sitúa en torno al 5%. Rodríguez Leal resume la situación con una observación que refleja la realidad de los servicios: «Ahora mismo está en franco ascenso. Mi sensación es que tenemos más carga de trabajo que otros años por esta época, pero también es verdad que desde 2020 tenemos a un nuevo protagonista, el covid, por lo que esa sobrecarga ya se va cronificando en el sistema».
Lo que preocupa a los médicos es que la gripe aún no debería haber llegado, pero ya se están detectando casos aislados. Si el virus gripal se adelanta, como temen algunos, podría sumarse a la presión que el covid ya ejerce sobre las urgencias. Pello Latasa, presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, advierte que los virus respiratorios son impredecibles: no se sabe cuándo comenzarán a circular intensamente ni cuál será su magnitud. Sin embargo, apunta que estos patógenos se transmiten con mayor facilidad durante el otoño y el invierno.
Latasa subraya que el covid no es un virus estacional en el sentido tradicional. De hecho, en los últimos años se han registrado olas durante el verano. El aumento actual se explica en parte porque la inmunidad generada por las vacunaciones anteriores disminuye con el paso de los meses. El patrón que se observa es similar al de otras ocasiones: hay tasas altas de contagio entre niños, coincidiendo con la vuelta a las aulas.
Ambos expertos coinciden en que lo fundamental es que los grupos de riesgo —personas mayores e inmunodeprimidas— se vacunen contra el covid y la gripe. El virus sigue teniendo consecuencias fatales en estas poblaciones. Latasa añade una reflexión sobre el futuro: destaca la necesidad de que la Agencia Estatal de Salud Pública comience a funcionar para proporcionar cada año una información más detallada sobre cómo será la temporada de infecciones respiratorias. «Ojalá el año que viene ya esté entre nosotros», concluye. Mientras tanto, los servicios de urgencias se preparan para las próximas semanas, cuando se espera que los casos alcancen su pico.
Citações Notáveis
Entre julio y agosto empezamos a ver la subida. Y ahora ya lo estamos notando bien en urgencias— Cristóbal Rodríguez Leal, Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias
Los virus respiratorios son altamente impredecibles, no se sabe ni cuándo va a empezar su incremento ni cuál será su intensidad, pero siempre vuelven— Pello Latasa, presidente de la Sociedad Española de Epidemiología