Una mañana de octubre, en la llanura toledana cerca de Urda, la confianza que sostiene el viaje en tren se quebró en pocos minutos. Una orden dada desde un centro de control a centenares de kilómetros, pensada para mantener la normalidad de la red, chocó con una señal roja y con un tren que esperaba inmóvil. Lo que queda ahora es el peso de una pregunta antigua: cuántas capas de seguridad levantamos los humanos para protegernos de nuestros propios errores, y qué ocurre cuando todas ellas fallan a la vez.
El centro de control de Adif ordenó reanudar la marcha pese a una señal roja antes del choque AVE-Iryo en Urda
Seis minutos después, el AVE chocó contra su tren
Lo que más choca es la cronología. ¿Qué ocurrió entre las 8.48 y las 8.54?
A las 8.48 la maquinista de Iryo dice que no puede revisar el sistema y que sigue parada ante la señal de entrada. Atocha da el mensaje por recibido y le pide que vuelva a llamar si tiene problemas. A las 8.54 el AVE choca contra su tren.
Conviene separar lo que está en los audios de lo que no. Las órdenes de reanudar la marcha constan en las conversaciones. Pero la explicación del origen del fallo del LZB es preliminar, del Ministerio.
¿Qué órdenes se dieron exactamente?
Al AVE 2080, a las 8.31, se le dijo que reiniciara el LZB y reanudara la marcha al amparo del BSL con marcha normal. A las 8.41 se le dio la misma instrucción a la maquinista del Iryo, que estaba detenida ante la señal de entrada de Urda.
Y el ministro Puente habló de una orden "inexplicable". Es una valoración política y técnica, no una conclusión judicial. Falta saber qué dijo el operario interrogado por la CIAF.
¿Quién investiga?
Un juzgado de Orgaz, con la CIAF y la Guardia Civil recopilando testimonios y material audiovisual.
Ese informe aún no existe. Hoy sabemos lo que dicen los audios, no quién es responsable ni por qué se decidió así.
Der Puls
- Un fallo del sistema LZB dejó seis trenes parados y obligó a decidir, en minutos, cómo seguir la marcha.
- Una maquinista de Iryo advirtió por radio que no podía revisar el sistema y seguía detenida ante la señal de Urda.
- A las 8.54 un AVE de Renfe chocó contra su tren en la vía dos, con un balance de 68 fallecidos y más de un centenar de heridos.
- El Gobierno habla de una orden inexplicable, la oposición exige revisar toda la red y el juzgado de Orgaz y la CIAF analizan los audios.
- La pregunta que domina ahora es si la red ferroviaria puede volver a confiar en sus propios controles.
Una mañana de octubre, en la llanura toledana cerca de Urda, la confianza que sostiene el viaje en tren se quebró en pocos minutos. Una orden dada desde un centro de control a centenares de kilómetros, pensada para mantener la normalidad de la red, chocó con una señal roja y con un tren que esperaba inmóvil. Lo que queda ahora es el peso de una pregunta antigua: cuántas capas de seguridad levantamos los humanos para protegernos de nuestros propios errores, y qué ocurre cuando todas ellas fallan a la vez.
Eran las 8.48 de una mañana de miércoles cuando una maquinista de Iryo se comunicó por última vez con el centro de control de Adif en Atocha. Estaba detenida ante la señal de entrada de Urda, en Toledo, y le explicó que no podía revisar el sistema de seguridad. El operario le respondió que, si tenía problemas, volviera a llamar. Seis minutos después, a las 8.54, un AVE de Renfe chocó contra su tren.
Los audios del centro de control, a los que ha accedido elDiario.es, permiten reconstruir aquellos minutos. Hacia las 8.30 se cayó el sistema LZB, que supervisa la velocidad de los trenes, y seis convoyes quedaron parados. Desde ese momento el tráfico de ese tramo pasó a control de Adif. Allí se ordenó reanudar la marcha con normalidad, aunque había un tren delante y una señal roja. A las 8.31 el AVE 2080 informó de la pérdida de transmisión; a las 8.41 la maquinista del Iryo 6076 recibió la misma instrucción. Ninguna de las dos órdenes incluyó la advertencia de que el tren de delante seguía inmóvil.
El choque se produjo en la vía dos, cerca de Urda. Al caer la tarde, la cifra de fallecidos era de 68 y los heridos superaban el centenar, muchos de ellos graves. Es la segunda tragedia ferroviaria en España en diez meses. El ministro Óscar Puente calificó de inexplicable la orden, el presidente Pedro Sánchez prometió respuesta contundente y Alberto Núñez Feijóo pidió una revisión independiente de toda la red.
La investigación está en manos del juzgado de Orgaz, mientras la CIAF ya ha interrogado al operario que dio la orden y la Guardia Civil recopila testimonios y material audiovisual. De ese trabajo dependerá entender cómo se tomó la decisión en aquellos minutos, y si la red puede volver a confiar en sus controles.
A las 8.48 de la mañana del miércoles, una maquinista de Iryo habló por última vez con el centro de control de Adif en Atocha. Le explicó que no podía revisar el sistema de seguridad y que por eso seguía detenida ante la señal de entrada de Urda, en la provincia de Toledo. El trabajador de Atocha dio el mensaje por recibido y le respondió que, si tenía problemas, volviera a llamar. Seis minutos después, a las 8.54, un AVE de Renfe chocó contra su tren.
Los audios del centro de control, a los que ha tenido acceso elDiario.es, reconstruyen esos minutos. Según la explicación preliminar del Ministerio de Transportes, hacia las 8.30 seis trenes quedaron parados cuando cayó el sistema informático LZB, el que supervisa la velocidad de los convoyes. Desde ese momento, el control del tráfico en ese tramo pasó al centro de Adif 24 horas. Allí se decidió que el tren de Renfe y los demás de la zona reanudaran la marcha con normalidad, aunque había otro tren por delante y una señal roja.
Las grabaciones recogen tres comunicaciones. A las 8.31, el AVE de Renfe número 2080 informó de la pérdida de transmisión: "Se ha caído la central de Urda", dijo, en referencia al fallo del LZB. La orden fue desconectar y volver a conectar el sistema y reanudar la marcha al amparo del BSL con marcha normal.
A las 8.41, la maquinista del Iryo 6076 avisó a Atocha de que estaba detenida ante la señal de entrada de Urda. Recibió la misma instrucción: reiniciar el LZB y reanudar la marcha al amparo del BSL con marcha normal. La tercera comunicación es la de las 8.48, cuando ella explicó que no podía revisar el sistema y seguía parada.
El choque se produjo en la vía número dos, cerca de Urda. El AVE había salido de Atocha, en Madrid, menos de una hora antes con destino Sevilla, y se estrelló contra el Iryo, que permanecía detenido en esa misma vía. Al caer la tarde, la cifra de fallecidos era de 68 y los heridos superaban el centenar, muchos de ellos graves. Es la segunda tragedia ferroviaria en España en diez meses.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó de "inexplicable" la orden del centro de control, dado que el otro tren estaba detenido y constaba una señalización roja. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó que no es asumible tener dos accidentes de tren en un mismo año y que se responderá con contundencia. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, pidió una revisión completa e independiente de toda la red ferroviaria.
La investigación judicial está en manos de un juzgado de Orgaz, el partido judicial al que pertenece Urda. En paralelo, la Comisión de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha interrogado al operario que dio la orden de retomar la marcha con normalidad. La CIAF y la Guardia Civil recopilan testimonios y material audiovisual, que se analizará en el juzgado mediante un informe. De ese trabajo dependerá aclarar cómo se tomó la decisión tomada en esos minutos.
Bemerkenswerte Zitate
La orden del centro de control que permitió circular al AVE es inexplicable.— Óscar Puente, ministro de Transportes
No es asumible para España dos accidentes de tren en un mismo año y se responderá con contundencia.— Pedro Sánchez, presidente del Gobierno