Banco Central chileno sube tasa al 11,25% en máximo desde 2001 para frenar inflación

El ciclo de alzas ha terminado, pero la batalla apenas comienza
El banco central señala que ha alcanzado la tasa máxima necesaria para controlar la inflación en los próximos dos años.

En un momento en que la economía chilena transita desde el estímulo pandémico hacia la austeridad monetaria, el Banco Central elevó su tasa referencial al 11,25%, el nivel más alto en dos décadas, cerrando un ciclo de alzas que comenzó cuando el país aún celebraba su recuperación. La decisión, unánime y deliberada, reconoce que la inflación —aunque por primera vez en meses dio señales de ceder— sigue siendo una carga pesada sobre la vida cotidiana de los chilenos. Es el momento en que una institución declara haber llegado al límite de lo que puede exigirle al dinero, y anuncia que ahora toca esperar con firmeza.

  • La inflación llegó al 13,7% anual en septiembre, el nivel más doloroso en generaciones, obligando al banco central a actuar con urgencia sostenida durante más de un año.
  • El alza de 50 puntos base fue unánime y marca el fin del ciclo de aumentos, pero no el fin de la presión: la tasa permanecerá en su máximo el tiempo que sea necesario.
  • Los mercados financieros globales, la depreciación del peso y la caída del consumo interno crean un entorno frágil que complica cualquier alivio inmediato.
  • El crecimiento económico proyectado para 2022 se desplomó a entre 1,75% y 2,25%, lejos del espectacular 11,7% registrado apenas el año anterior.
  • El banco central apunta a que la inflación converja hacia su meta en un horizonte de dos años, apostando por la paciencia como herramienta después de agotar la agresividad.

El miércoles, el Banco Central de Chile cerró un capítulo extraordinario de su historia monetaria al elevar la tasa referencial a 11,25%, su punto más alto desde 2001. El alza de 50 puntos base fue aprobada por unanimidad del consejo, y con ella la institución declaró oficialmente el fin del ciclo de aumentos que comenzó en julio de 2021, cuando Chile salía de la pandemia con el bolsillo lleno de estímulos pero con la inflación ya asomándose.

La inflación marcó 13,7% anual en septiembre, una cifra que, aunque representa la primera moderación desde febrero de 2021, sigue siendo considerablemente elevada. El banco reconoció que ha alcanzado el nivel máximo necesario y que mantendrá esa tasa el tiempo que haga falta para que los precios converjan hacia su meta en un plazo de dos años.

El camino hasta aquí fue vertiginoso. En marzo de 2020, con el coronavirus recién llegado a Chile, la tasa cayó al mínimo histórico de 0,5%. Los programas de apoyo gubernamental y los retiros anticipados de fondos de pensiones dispararon el consumo, y la guerra en Ucrania sumó presión sobre los precios globales. La economía rebotó con fuerza en 2021 —un crecimiento de 11,7%— pero ese impulso se está agotando: para 2022 se proyecta una expansión de apenas entre 1,75% y 2,25%.

El entorno internacional no ayuda. El banco advierte sobre el deterioro de las perspectivas de crecimiento mundial, la volatilidad en los mercados financieros, la depreciación del peso y la caída en sectores como el comercio, la industria y la construcción. Con la tasa en su máximo de dos décadas, el ciclo de alzas terminó, pero la batalla contra la inflación apenas entra en su fase más larga y silenciosa: la de la espera.

El Banco Central de Chile tomó una decisión unánime el miércoles para elevar su tasa de política monetaria a 11,25%, un movimiento que marca el punto más alto alcanzado en dos décadas. La institución aumentó la tasa referencial en 50 puntos base, pasando del 10,75%, en lo que representa el cierre de un ciclo agresivo de alzas que comenzó hace más de un año cuando la economía comenzaba a recuperarse de la pandemia.

La medida responde a una inflación que, aunque mostró signos de moderación en septiembre al registrar 13,7% en los últimos doce meses, sigue siendo un problema persistente. Este fue el primer mes en el que la presión inflacionaria cedió desde febrero de 2021, pero la cifra sigue siendo considerablemente elevada. El consejo del banco central señaló en su comunicado que ha alcanzado el nivel máximo necesario y que mantendrá esta tasa el tiempo que sea preciso para lograr que la inflación converja hacia su meta dentro de un horizonte de dos años.

El contexto internacional pesa sobre las decisiones locales. El banco central reconoce que las perspectivas de crecimiento mundial se han deteriorado y que los mercados financieros globales mantienen niveles de volatilidad preocupantes. En el frente doméstico, la moneda se ha depreciado alrededor de 5%, las tasas de largo plazo han subido especialmente en unidades de fomento, y el índice de precios de acciones ha registrado pérdidas. El consumo privado continúa disminuyendo, así como la actividad en sectores clave como el comercio, la industria y la construcción.

La trayectoria que llevó a este punto es notable. Hace apenas dos años y medio, en marzo de 2020, cuando el coronavirus llegó a Chile, el banco central hizo un corte drástico llevando la tasa al mínimo histórico de 0,5%. Pero a medida que la crisis sanitaria comenzó a retroceder, iniciaron el retiro del estímulo monetario en julio del año pasado. Las políticas de apoyo del gobierno durante la pandemia, combinadas con los retiros anticipados de fondos de pensiones que permitieron a los chilenos acceder a sus ahorros, impulsaron el consumo de manera significativa. A esto se sumaron los efectos de la guerra en Ucrania, que presionaron los precios globales.

La economía chilena experimentó un rebote espectacular en 2021 con un crecimiento de 11,7%, recuperándose de la caída de 5,8% en 2020. Sin embargo, el banco central ahora estima un crecimiento para este año de entre 1,75% y 2,25%, una desaceleración considerable. Los riesgos del escenario macroeconómico son elevados, según advierte la institución, y sus implicaciones tanto de corto como de mediano plazo requieren evaluación cuidadosa. Con la tasa ahora en su máximo desde 2001, el banco central ha señalado que el ciclo de aumentos ha terminado, pero la batalla contra la inflación apenas comienza.

El Consejo estima que la TPM ha llegado al nivel máximo del ciclo iniciado en julio de 2021 y que se mantendrá en este valor por el tiempo necesario para asegurar la convergencia de la inflación a la meta en el horizonte de política de dos años
— Banco Central de Chile
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el banco central decidió que 11,25% es el punto de quiebre? ¿Qué hace que esta cifra sea el máximo necesario?

Model

No es que hayan elegido un número mágico. Es más bien que reconocen que han apretado lo suficiente. A tasas más altas, el riesgo es que corten demasiado la actividad económica, que ya está desacelerándose. El consumo cae, la construcción se paraliza. Necesitan frenar la inflación sin matar la economía.

Inventor

Pero la inflación sigue en 13,7%. Eso es casi el doble de lo que probablemente sea su meta. ¿Cómo es que suben la tasa y dicen que ya terminó?

Model

Porque las tasas de interés no actúan de inmediato. Toman meses en propagarse por la economía. Lo que hicieron en julio y ahora en octubre ya está trabajando. El banco central está apostando a que con esta tasa mantenida firme durante los próximos dos años, la inflación bajará naturalmente.

Inventor

¿Y si no baja? ¿Si en seis meses la inflación sigue en 12%?

Model

Entonces tendrían que reconsiderar. Pero mira el contexto: la inflación ya cedió por primera vez en meses. El mundo está en caos, los mercados están volátiles, pero en Chile algo está funcionando. El riesgo ahora es diferente: es que suban demasiado y congelen la economía.

Inventor

Mencionas que el consumo está cayendo. ¿Eso es bueno o malo?

Model

Es inevitable. Para frenar la inflación, necesitas que la gente gaste menos. Pero cuando la gente gasta menos, las empresas venden menos, despiden trabajadores. Es el precio de controlar los precios. El banco central está diciendo: aceptamos ese costo, pero creemos que es necesario.

Inventor

¿Qué pasó con todo ese dinero que el gobierno repartió durante la pandemia?

Model

Exactamente. Eso aceleró el consumo cuando la economía estaba recuperándose. La gente tenía dinero, gastaba, los precios subían. Ahora el banco central está usando las tasas para retirar ese dinero de la circulación, para enfriar la demanda. Es un ajuste brutal pero deliberado.

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