AfD obtuvo 44% en Sajonia-Anhalt y 38% en Mecklemburgo-Pomerania, mientras la CDU cayó al 4,9%, reflejando el dominio de la extrema derecha en el este alemán. La brecha salarial del 17% entre trabajadores orientales y occidentales, el cierre de 3.700 empresas tras la reunificación y la débil desnazificación explican el voto extremista.