Después de dieciocho años de silencio en los palmarés, el Joventut de Badalona volvió a levantar un trofeo oficial al conquistar la Supercopa Endesa. En el deporte, como en la vida, hay victorias que valen más por lo que representan que por lo que otorgan: este título no es solo una copa, sino la ruptura de una sequía que había durado lo suficiente para moldear generaciones enteras de aficionados. Con Laprovittola como figura central de una actuación que pareció tanto colectiva como íntimamente personal, la 'Penya' recuerda al mundo del baloncesto español que sigue siendo capaz de ganar.