En Buenos Aires, la paradoja del empleo técnico se vuelve visible: las vacantes existen, los candidatos también, pero la brecha está en los cimientos mismos de la formación. Un informe del Ministerio de Educación porteño revela que más de la mitad de las empresas no logra cubrir puestos técnicos, no por escasez de postulantes, sino porque quienes se presentan carecen de habilidades elementales que el mundo laboral ya da por sentadas. Lo que está en juego no es solo la empleabilidad individual, sino la pregunta más profunda sobre qué debe producir un sistema educativo para que una sociedad pued