El 46% de españoles cuenta su futura herencia como patrimonio actual, alterando su ahorro

Más de una cuarta parte ya ha dejado de ahorrar por contar con una herencia futura
El comportamiento de ahorro de millones de españoles está siendo alterado por expectativas de herencia que aún no se han materializado.
Mark

¿Por qué es importante que el 46% de los españoles cuente su herencia como patrimonio actual si todavía no la ha recibido?

Mimi

Porque cambia cómo viven hoy. Si crees que tienes patrimonio que no tienes, ahorras menos, gastas más, y tomas decisiones financieras basadas en algo que podría no llegar.

Luke

Pero espera. ¿Cuánto de ese 46% realmente no va a recibir nada? La encuesta no dice cuántas herencias no llegan o son mucho menores de lo esperado.

Mimi

Ese es exactamente el riesgo. El 36% dice que no podría pagar los gastos de una herencia si la recibiera hoy. Eso sugiere que muchos no están listos.

Mark

¿Y qué pasa con las personas que sí reciben herencias? ¿Están mejor preparadas que el resto?

Mimi

La encuesta no lo especifica. Solo muestra que la mayoría no ha hablado con su familia sobre cómo se repartirá.

Luke

Aquí hay un problema de causalidad. ¿La gente ahorra menos porque espera herencia, o espera herencia porque vive en un país donde la vivienda es cara y el ahorro es insuficiente?

Mimi

Probablemente ambas cosas. Pero lo que está claro es que el 53% de los españoles siente que su generación depende más de la herencia que las anteriores.

Mark

¿Eso significa que la movilidad social está cayendo?

Luke

La encuesta no lo dice directamente. Solo muestra que la percepción de dependencia es alta. No sabemos si esa percepción es correcta.

Mimi

Lo que sí sabemos es que el 56% cree que sin herencia no podrá acceder a una vivienda. Eso es un dato sobre cómo ven su futuro.

Mark

¿Y los que no esperan herencia? ¿Cómo planifican?

Luke

La encuesta no lo aborda. Solo habla de los que sí la esperan. Eso es una limitación importante.

  • Más de una cuarta parte de los españoles ha reducido o abandonado el ahorro personal porque confía en que una herencia futura cubrirá lo que hoy no acumula.
  • El 56% de los encuestados cree que sin heredar una vivienda le será imposible acceder a la propiedad, convirtiendo la herencia en el sustituto de una política de acceso que no existe.
  • Casi tres de cada diez personas admiten que si la herencia no llegara, su jubilación quedaría comprometida —una vulnerabilidad que la mayoría no ha planificado ni reconoce abiertamente.
  • El 36% de los herederos potenciales no podría asumir los costes reales de recibir un bien hoy: impuestos, gestión legal, mantenimiento —la herencia esperada puede convertirse en una carga inesperada.
  • Ocho de cada diez personas desconocen cómo se repartirá realmente lo que esperan recibir, y la mitad nunca ha hablado del tema con su familia, dejando las expectativas sin ningún anclaje en la realidad legal o fiscal.

En España, la herencia ha dejado de ser una promesa lejana para convertirse en un pilar activo del presente financiero de millones de personas. Casi tres de cada cuatro españoles esperan recibir bienes de peso real —sobre todo viviendas—, y casi la mitad ya los contabiliza como patrimonio propio antes de haberlos recibido. Esta integración de lo que aún no existe en las decisiones de hoy revela una tensión antigua entre la esperanza heredada y la responsabilidad construida, una tensión que rara vez se resuelve sin coste.

Casi tres de cada cuatro españoles esperan recibir una herencia en algún momento de su vida, y lo que esperan no es simbólico: viviendas, bienes de peso real. Según datos de Raisin, el 46% ya contabiliza esa herencia futura como parte de su patrimonio personal, aunque no la haya recibido. Entre los más jóvenes, el fenómeno es aún más pronunciado: el 53% cree que su generación depende de la herencia mucho más que las anteriores, y el 56% considera que sin ella no podrá acceder a una vivienda en propiedad.

Esta percepción tiene consecuencias directas en el comportamiento financiero. Una de cada diez personas ha dejado de ahorrar porque cuenta con heredar; casi una de cada seis está considerando hacer lo mismo. En total, más de una cuarta parte de la población española ha modificado o está reconsiderando sus hábitos de ahorro por esta razón. El dinero que podría acumularse hoy se destina al consumo presente, aplazando la responsabilidad hacia un futuro que se da por garantizado.

El problema se vuelve visible cuando se plantea la posibilidad de que esa herencia no llegue. Para casi tres de cada diez personas, ese escenario comprometería su jubilación. Sin embargo, la dependencia no va acompañada de preparación: el 39% no ha ahorrado ni piensa hacerlo para cubrir los gastos asociados a heredar —impuestos, gestión legal, mantenimiento—. Y el 36% reconoce que si heredara hoy, no podría asumir las responsabilidades financieras que eso implica.

A esto se suma un desconocimiento generalizado. La mitad de los españoles nunca ha hablado con su familia sobre el reparto de la herencia. Ocho de cada diez desconocen cómo funcionará realmente. Circulan creencias erróneas —que donar en vida ahorra impuestos, que el impuesto de sucesiones es uniforme en todo el país— que pueden traducirse en decisiones costosas. El resultado es una brecha profunda entre lo que se espera recibir y la capacidad real de gestionarlo: una estrategia financiera construida sobre una promesa que nadie ha verificado.

Casi tres de cada cuatro españoles esperan recibir una herencia en algún momento de sus vidas. No se trata de expectativas vagas o simbólicas. Cuando se pregunta qué esperan heredar, la respuesta es clara: viviendas y otros bienes de peso patrimonial real. Esta expectativa ha dejado de ser un detalle secundario en la vida financiera de las personas. Se ha convertido en un pilar sobre el que muchos construyen sus decisiones de ahorro, inversión y planificación presente.

Según datos de Raisin, una plataforma especializada en productos de ahorro e inversión, el cambio es profundo y medible. El 46% de los españoles ya cuenta su futura herencia como parte de su patrimonio personal, aunque todavía no la haya recibido. No es una esperanza lejana. Es patrimonio. Ahora. Esta percepción es especialmente marcada entre generaciones más jóvenes. El 53% de los españoles considera que su generación depende mucho más de la herencia que las anteriores, y el 56% cree que sin ella no podrá acceder a una vivienda en propiedad.

Esta mentalidad tiene consecuencias directas en cómo la gente ahorra. Una de cada diez personas reconoce haber dejado de ahorrar directamente porque cuenta con una herencia futura. Casi una de cada seis admite que está considerando hacer lo mismo. En conjunto, más de una cuarta parte de la población española ya ha modificado o está reconsiderando su comportamiento de ahorro por esta razón. El dinero que podrían estar guardando hoy se queda en el consumo presente, porque mañana llegará la herencia.

El problema emerge cuando se plantea un escenario que muchos no quieren considerar: ¿qué pasa si la herencia no llega? Para casi tres de cada diez personas, esta posibilidad obligaría a doblegar los esfuerzos de ahorro de forma drástica. Algunos admiten que su jubilación quedaría afectada. Sin embargo, esa dependencia no se acompaña de preparación. El 39% de los españoles no ha ahorrado ni tiene intención de hacerlo para afrontar los gastos asociados a una herencia futura, como impuestos, gestión legal o mantenimiento de bienes. Más grave aún: el 36% de los encuestados reconoce que si heredara hoy una vivienda u otro bien, no podría afrontar las responsabilidades financieras que eso conllevaría.

A esto se suma un desconocimiento generalizado sobre cómo funcionan las herencias en España. La mitad de los españoles nunca ha hablado con su familia sobre cómo se repartirá la herencia. El 31% solo lo ha hecho de manera muy general. El resultado es un nivel notable de desinformación que genera creencias erróneas. Muchos creen, por ejemplo, que donar una vivienda en vida permite pagar menos impuestos, cuando en realidad puede generar costes fiscales adicionales. Otros asumen que el impuesto sobre sucesiones es igual en todo el país, sin saber que varía significativamente según la comunidad autónoma. Ocho de cada diez personas desconocen cómo será realmente el reparto de lo que esperan recibir.

Lo que emerge de estos datos es un desequilibrio profundo: una población que ha integrado la herencia como parte central de su estrategia financiera presente, pero que no está preparada para recibirla, no entiende cómo funcionan las herencias, y no tiene plan B si esa herencia no llega o es menor de lo esperado. La brecha entre expectativa y preparación real es el verdadero problema.

Una de cada diez personas reconoce haber dejado de ahorrar directamente por contar con una herencia futura, y casi una de cada seis admite que se está planteando hacerlo
— Encuesta de Raisin, 2025
El 39% de los españoles admite no haber ahorrado ni tener intención de hacerlo para afrontar los gastos asociados a una futura herencia
— Datos de la encuesta
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