En el cruce entre la promesa del desarrollo y el peso de las obligaciones financieras, Ecuador ha recibido un nuevo préstamo de 750 millones de dólares del Banco Mundial para sostener las reformas económicas del gobierno de Noboa. Lo que el oficialismo presenta como una señal de confianza internacional, el Observatorio de la Dolarización lo lee como una profundización de una dependencia que ya acumula más de 8.000 millones de dólares con un solo organismo multilateral. En una economía dolarizada, donde no existe la válvula de escape de la emisión monetaria, la pregunta sobre la sostenibilidad