La ciencia confirma que no hay riesgo en tener relaciones sexuales durante un eclipse, pero culturas milenarias desarrollaron tabúes basados en la idea de no alterar un orden cósmico aparentemente inestable. Desde India hasta Europa medieval, la superstición más común era que los eclipses podían afectar negativamente embarazos o causar malformaciones en bebés, creencia que persiste en redes sociales modernas.