En las montañas del norte de Antioquia, la guerra entre grupos criminales ha adquirido una dimensión tecnológica que transforma el cielo en amenaza: drones cargados con explosivos caen sobre comunidades rurales que no tienen cómo defenderse. El municipio de Briceño se convirtió en escenario de este nuevo capítulo de violencia, donde 217 personas debieron abandonar sus hogares ante los enfrentamientos entre el Frente 36 de las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo, grupos que disputan el control de la minería ilegal y el narcotráfico. Lo que ocurre allí no es solo un conflicto armado loca
Drones explosivos de grupos armados provocan desplazamiento masivo en Briceño
217 personas desplazadas forzosamente de sus hogares; destrucción de viviendas; riesgo de confinamiento para población civil en zonas rurales.