En un momento en que la industria automotriz europea atraviesa una transformación sin precedentes, Gernot Döllner, presidente de Audi, ha alzado la voz para nombrar lo que muchos ya intuyen: la competencia china no es una amenaza futura, sino una realidad presente. Su advertencia, pronunciada desde el corazón del grupo Volkswagen, no es un grito de alarma sino una invitación a la acción coordinada, recordándonos que las grandes industrias no caen de golpe, sino cuando dejan de responder a tiempo.