Dólar y euro continúan al alza en Cuba: cierran en 783 y 876 pesos respectivamente

La devaluación del peso cubano reduce la capacidad adquisitiva de la población que depende del peso para gastos cotidianos en contexto de bajos salarios estatales.
La brecha entre el tipo oficial y el informal supera los 85 pesos
El Banco Central mantiene tasas muy por debajo de la realidad del mercado paralelo, reflejando la incapacidad de controlar el precio de las divisas.
Mark

¿Por qué importa que el dólar haya subido solo 7,5 pesos en un día si en un mes subió 95?

Mimi

Porque el movimiento diario es lo que la gente siente en el bolsillo cuando compra. Pero tienes razón en señalar que el patrón mensual es lo que revela la verdadera presión: 95 pesos en treinta días es una devaluación acelerada del peso cubano.

Luke

Espera, el artículo dice que esa comparación de treinta días "debe tomarse con prudencia" porque puede incluir ajustes metodológicos. ¿Eso significa que los 95 pesos podrían no ser completamente reales?

Mimi

Exacto. CiberCuba advierte sobre eso. No sabemos con precisión cuánto de esa subida es movimiento real del mercado y cuánto es cambio en cómo calculan el índice.

Mark

¿Y la MLC? Parece mucho más volátil.

Mimi

Porque casi nadie la usa. Solo circula en comercios estatales, no en efectivo. Con pocos datos disponibles, cualquier transacción mueve mucho el precio.

Luke

Entonces cuando dicen que la MLC está en 497 pesos, ¿realmente sabemos eso o es una estimación muy débil?

Mimi

Es una estimación débil. El artículo lo dice explícitamente: "valor orientativo" por escaso volumen. No es un dato sólido.

Mark

¿Qué significa que el Segmento III del Banco Central esté tan por debajo del mercado informal?

Mimi

Que el gobierno no puede controlar el precio real de las divisas. Ofrece dólares a 698 pesos, pero nadie los compra ahí porque en la calle consiguen a 783. La brecha de 85 pesos es el costo real de la escasez.

Luke

¿Pero sabemos cuántos dólares hay disponibles en el Segmento III? ¿Hay suficiente oferta o es que simplemente no hay dinero para vender?

Mimi

El artículo no lo dice. Solo sabemos que la demanda real no está siendo satisfecha. La escasez estructural es el hecho confirmado.

  • El dólar sube 7,5 pesos en un solo día y el euro acumula 92 pesos de ganancia en el último mes, señalando una presión cambiaria que no cede.
  • La brecha entre el tipo oficial y el mercado paralelo supera los 85 pesos para el dólar y roza los 95 para el euro, haciendo que el Segmento III del Banco Central resulte casi irrelevante para la población.
  • La MLC, moneda electrónica de uso restringido, cayó 28,5 pesos en un día y oscila con mayor volatilidad que las divisas físicas, reflejando su limitada utilidad práctica.
  • Cada alza en el mercado informal se traduce directamente en precios más altos y menor capacidad de compra para los cubanos que cobran salarios estatales en pesos.
  • El mercado paralelo, rastreado mediante miles de publicaciones en Telegram y Facebook, opera como el verdadero termómetro de una economía parcialmente dolarizada y estructuralmente escasa de divisas.

En la Cuba de octubre de 2026, el mercado informal de divisas sigue escribiendo su propio relato económico, ajeno a los tipos oficiales que el Estado proclama. El dólar cerró el sábado en 783 pesos y el euro en 876, ampliando una brecha que supera los 85 y 95 pesos respectivamente frente al Segmento III oficial. Esta distancia no es solo aritmética: es el reflejo de una escasez estructural de divisas que erosiona, día a día, el poder adquisitivo de quienes dependen del peso cubano para sobrevivir.

Al cierre del sábado 10 de octubre de 2026, el mercado informal cubano registró nuevas alzas: el dólar subió 7,5 pesos hasta los 783 CUP y el euro ganó 4 pesos para situarse en 876 CUP. La MLC retrocedió hasta los 497 pesos, aunque con bajo volumen de transacciones que obliga a tomar ese dato con cautela.

En perspectiva mensual, el cuadro es más revelador. El dólar ha subido 95 pesos en treinta días desde los 688 iniciales, mientras el euro ha ganado 92 pesos desde los 784 de hace un mes. La volatilidad es real, pero la tendencia de fondo apunta en una sola dirección: el peso cubano se deprecia de forma sostenida frente a las divisas extranjeras.

La distancia entre el tipo oficial y el mercado paralelo resulta especialmente significativa. El Banco Central mantiene el Segmento III en 698 pesos por dólar y 781 por euro, cifras que quedan muy por debajo de la realidad informal. Esa brecha —más de 85 pesos para el dólar y casi 95 para el euro— evidencia que el mecanismo oficial no ha logrado satisfacer la demanda real ni acercarse al precio que fija el mercado.

Para los cubanos de a pie, estas cifras no son abstractas. En un entorno de inflación sostenida y salarios estatales estancados, cada movimiento al alza en el mercado informal presiona los precios internos y reduce el poder de compra de quienes dependen del peso para sus gastos cotidianos. El repunte del cierre de este sábado refuerza esa presión sobre una economía que ya acusa el peso de la escasez estructural de divisas.

Al cierre del sábado 10 de octubre de 2026, el mercado informal de divisas en Cuba registró nuevas alzas en las monedas extranjeras que dominan la economía paralela de la isla. El dólar estadounidense cerró en 783 pesos cubanos, ganando 7,5 pesos respecto al día anterior. El euro, más valorado aún, alcanzó los 876 pesos, sumando 4 pesos a su cotización previa. La MLC, la moneda electrónica de circulación limitada, retrocedió hasta los 497 pesos, aunque este dato debe considerarse orientativo dado el bajo volumen de transacciones registradas a esa hora.

En perspectiva semanal, el movimiento del dólar ha sido modesto: hace siete días se cotizaba en 785 pesos, lo que significa una caída de apenas 2,5 pesos en los últimos siete días. Sin embargo, el panorama mensual revela una presión más profunda. Treinta días atrás, el dólar se negociaba en 688 pesos; la subida acumulada de 95 pesos en un mes refleja una erosión sostenida del peso cubano, aunque esta comparación debe interpretarse con cuidado dado que puede incorporar ajustes metodológicos en la forma de calcular el índice. En el último mes, la divisa estadounidense ha oscilado entre un mínimo de 688 y un máximo de 785 pesos.

El euro mantiene una posición dominante en el mercado paralelo, superando al dólar por 93 pesos. A diferencia del dólar, el euro ha retrocedido ligeramente en la comparativa semanal, bajando 9,5 pesos desde los 885 que marcaba hace siete días, una caída del 1,1%. No obstante, en el horizonte de treinta días ha ganado 92 pesos desde los 784 iniciales, con un rango que se extiende entre 783 y 885 pesos. Esta volatilidad refleja las dinámicas del mercado informal cubano, donde la oferta de divisas permanece estructuralmente limitada.

La MLC presenta un comportamiento más errático. Cerró en 497 pesos el sábado, pero esta cifra debe tomarse con reserva debido a la escasez de datos en esa franja horaria. Representa una caída de 28,5 pesos respecto al viernes, cuando rondaba los 526 pesos. En comparación semanal, sin embargo, ha ganado 37 pesos desde los 460 de hace siete días. En los últimos treinta días ha fluctuado entre un mínimo de 446 y un máximo de 603 pesos. A diferencia del dólar y el euro, que circulan en efectivo, la MLC existe únicamente en forma electrónica y su aceptación se limita a comercios estatales designados, lo que restringe significativamente su circulación y utilidad práctica.

La brecha entre el tipo de cambio oficial y el mercado informal continúa siendo abismal. El Banco Central de Cuba mantiene el Segmento III en 698 pesos por dólar y 781 pesos por euro, tasas que quedaron muy por debajo de la realidad del mercado paralelo. Para el dólar, la diferencia supera los 85 pesos; para el euro, roza los 95 pesos. Aunque el Segmento III fue presentado como un mecanismo más flexible para aliviar la escasez de divisas, su cotización oficial no ha logrado satisfacer la demanda real de la población ni cerrar la brecha con el mercado informal.

Esta dinámica cambiaria impacta directamente en la vida cotidiana de los cubanos. En un contexto de inflación sostenida, salarios estatales estancados y una economía parcialmente dolarizada, cada movimiento en el mercado informal se traduce en presión sobre los precios internos y en la capacidad adquisitiva de quienes dependen del peso cubano para sus gastos diarios. El repunte del dólar y el euro al cierre de este sábado refuerza esa presión, erosionando aún más el poder de compra de la moneda nacional.

La Tasa de Cambio de CiberCuba, que proporciona estos datos, se elabora mediante análisis automatizado de miles de publicaciones de compraventa de divisas en grupos de Telegram y Facebook. El cálculo descarta ofertas atípicas y spam, pondera cada operación según su antigüedad y consolida un valor representativo que se actualiza varias veces al día. Este método permite capturar las dinámicas reales del mercado informal, donde la escasez estructural de divisas continúa marcando el pulso de la economía paralela cubana.

La brecha entre el tipo oficial y el informal en el caso del dólar supera los 85 pesos, mientras que en el euro roza los 95 pesos
— Análisis de CiberCuba sobre el mercado cambiario cubano
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