En la economía cotidiana del Perú, el dólar no es solo una moneda extranjera: es un termómetro de incertidumbres globales y decisiones domésticas. Cada día, millones de peruanos enfrentan la pregunta de cuándo y dónde cambiar sus divisas, una decisión que parece pequeña pero que, sumada, revela la relación profunda entre el ciudadano común y los mercados financieros. El 19 de agosto, como cualquier otro día, ese pulso siguió latiendo entre ventanillas bancarias, plataformas digitales y el histórico jirón Ocoña.