En las horas vespertinas del 7 de agosto, el sur del Tolima fue escenario de un ataque con drones cargados de explosivos contra el Batallón de Infantería N.° 17 en Planadas, presuntamente ejecutado por el Frente Ismael Ruiz, disidencia de las FARC. Aunque no hubo heridos ni daños graves, el incidente revela una inquietante evolución táctica de los grupos armados residuales y expone la fragilidad del control estatal en territorios rurales. La gobernadora del Tolima aprovechó el momento para exigir al presidente electo un refuerzo permanente de la presencia militar en la región.