En el umbral de un coloquio dedicado al centenario de Fidel Castro, Cuba y China renovaron sus vínculos históricos a través de un encuentro entre el presidente Díaz-Canel y el jefe del Departamento Internacional del Partido Comunista chino, Liu Haixing. La reunión, celebrada en La Habana, no fue solo un gesto diplomático: fue la reafirmación de una alianza ideológica que cobra nuevo peso mientras Cuba enfrenta un bloqueo estadounidense que se intensifica y una crisis energética sin precedentes. En ese contexto de vulnerabilidad, la solidaridad china —especialmente en materia de transición ener