En las aguas del Triángulo de Coral, uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta, investigadores han identificado una décima especie de tiburón que camina sobre el fondo marino con sus aletas, como si la evolución hubiera decidido borrar la frontera entre el mar y la tierra. Hemiscyllium duggonae, descubierto en Papúa Nueva Guinea, nos recuerda que los océanos aún guardan formas de vida que desafían nuestras categorías más arraigadas. Su hallazgo es también una advertencia: conocer una especie y perderla pueden ocurrir casi al mismo tiempo.