En los márgenes del orden migratorio global, decenas de latinoamericanos fueron trasladados por la fuerza desde Estados Unidos hasta Bangui, capital de la República Centroafricana, un destino que ninguno eligió ni reconoce como propio. Sin documentos, sin idioma común y sin estatus legal, estos hombres y mujeres de Honduras, Cuba y otros países permanecen confinados en un hotel mientras el mundo debate los límites de la soberanía, el consentimiento y la dignidad humana. El acuerdo de 81 millones de dólares que hizo posible este traslado revela hasta dónde puede extenderse la arquitectura de la
Deportados a África sin consentimiento: la odisea de migrantes latinoamericanos en Bangui
Decenas de migrantes fueron deportados forzosamente a un país tercero sin consentimiento, separados de sus familias, confinados sin estatus legal y enfrentando condiciones de vida precarias e inseguras.