En el cruce entre la economía energética y la era digital, Oldelval —la arteria invisible que mueve el petróleo de Vaca Muerta hacia el mundo— reportó ante la Comisión Nacional de Valores un intento de ciberataque que, según la empresa, no alcanzó a tocar sus operaciones. El incidente, cuyos detalles permanecen sin revelar, quedó circunscripto a sistemas administrativos, pero su sola ocurrencia recuerda que la infraestructura crítica no solo puede ser amenazada con herramientas físicas, sino también desde la invisibilidad de una pantalla. Argentina, como tantas otras naciones que han apostado