En los márgenes de la Asamblea General de la ONU, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez sostuvo encuentros con el Banco Mundial, el FMI y el BID, instituciones que durante años habían mantenido distancia del gobierno de Caracas. Este gesto, inusual en la historia reciente de la diplomacia venezolana, sugiere que el país busca reposicionarse ante el orden financiero multilateral que alguna vez rechazó. La simultaneidad con el anuncio de regreso de la líder opositora María Corina Machado convierte este momento en algo más que protocolo: es un posible punto de inflexión en la relación de V