En la Biblioteca Mario Vargas Llosa de Lima, trece aspirantes a la alcaldía se reunieron bajo la mirada del JNE para debatir el futuro de una ciudad que exige respuestas sobre seguridad, corrupción y modernización. El debate, segunda jornada de un proceso que antecede a las elecciones municipales de 2026, reveló tanto las propuestas como las fracturas humanas de quienes buscan gobernar: la tensión entre promesas pasadas y compromisos futuros, entre el espectáculo y la sustancia, entre el sueño literal y la vigilia política.