Cupet rechaza categóricamente sanciones del Tesoro estadounidense

Las sanciones afectarán el acceso a servicios esenciales para la población cubana, incluyendo suministro eléctrico, agua potable y servicios de salud.
Ninguna sanción externa podrá quebrantar la voluntad de nuestros trabajadores
Cupet afirma su compromiso de continuar operaciones a pesar de las restricciones estadounidenses.

En el cruce entre la soberanía energética y la presión geopolítica, la empresa estatal cubana CUPET fue incluida esta semana en la lista de sanciones del Tesoro estadounidense bajo la Orden Ejecutiva 14404, una medida que prohíbe transacciones con ciudadanos y firmas de ese país sin licencia expresa. La compañía, columna vertebral del suministro de combustible para hospitales, plantas eléctricas y servicios de agua en Cuba, rechazó las restricciones como un castigo colectivo que recaerá sobre la población más vulnerable. En la historia larga de los bloqueos y las resistencias, este episodio plantea una vez más la pregunta de quién paga el precio real de las disputas entre Estados.

  • El Departamento del Tesoro de EE.UU. activó el jueves nuevas sanciones que colocan a CUPET en la lista OFAC, cortando de raíz su acceso a transacciones con actores estadounidenses y amenazando a terceros que sigan operando con la empresa.
  • La medida golpea directamente la cadena de suministro energético cubana: gasolineras, hospitales, plantas de agua y generadoras eléctricas dependen de CUPET para funcionar en un país ya castigado por años de bloqueo.
  • Las sanciones no solo restringen recursos financieros, sino que exponen a empresas extranjeras a represalias si mantienen vínculos comerciales con la petrolera, estrechando aún más el margen de maniobra de Cuba en los mercados internacionales.
  • CUPET respondió con un manifiesto de resistencia institucional, convocando a sus trabajadores a mantener cohesión y disciplina como escudo frente a lo que califica de agresión deliberada contra la soberanía nacional.
  • La empresa ratifica que sus operaciones continuarán, apoyándose en la movilización interna y en la capacidad creativa de sus colectivos laborales para sostener servicios esenciales bajo presión económica creciente.

El viernes, la Unión Cuba-Petróleo emitió un comunicado de rechazo categórico tras conocerse que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos la había incluido en la lista de Entidades Especialmente Designadas de la OFAC. La medida, vigente desde el jueves y enmarcada en la Orden Ejecutiva 14404 del presidente Donald Trump, prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar transacciones con CUPET sin licencia específica, y amenaza con sanciones secundarias a cualquier actor extranjero que mantenga negocios con la compañía.

El alcance de la decisión trasciende lo corporativo: CUPET es la entidad que importa, procesa y distribuye el petróleo que alimenta gasolineras, plantas eléctricas, hospitales y sistemas de agua potable en toda Cuba. Para la empresa, las nuevas restricciones no son un golpe a una firma comercial, sino un castigo colectivo diseñado para agravar una crisis energética que ya pesa sobre la vida cotidiana de la población.

En su respuesta pública, CUPET apeló a la fortaleza de sus trabajadores como principal recurso frente a la presión externa. La empresa los convocó a mantener cohesión y disciplina en pozos, plantas e instalaciones, argumentando que cada tarea realizada en ese contexto representa una contribución directa a la resistencia y al bienestar del pueblo. La compañía cerró su manifiesto reafirmando su compromiso de defender la soberanía nacional y sostener sus operaciones esenciales sin importar los obstáculos que se acumulen en el horizonte.

El viernes, la Unión Cuba-Petróleo emitió un comunicado rechazando de manera categórica las nuevas sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. La medida, que entró en vigor el jueves, incluyó a la empresa en la lista de Entidades Especialmente Designadas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), una acción que la compañía calificó como injusta y arbitraria.

La sanción, ejecutada bajo la Orden Ejecutiva 14404 del presidente Donald Trump, prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar cualquier transacción con Cupet sin obtener una licencia específica de la OFAC. Además, las personas y compañías extranjeras que continúen haciendo negocios con la petrolera cubana se exponen a ser sancionadas a su vez. Para Cupet, estas restricciones no solo limitan el acceso a recursos financieros y tecnológicos esenciales para mantener sus operaciones, sino que buscan agravar deliberadamente la crisis energética que ya afecta a la isla.

Cupet es la entidad nacional responsable de importar, recibir, extraer, procesar y distribuir petróleo y sus derivados en Cuba. Su alcance es total: abastece gasolineras, empresas privadas, plantas de generación eléctrica, ministerios e instituciones críticas como hospitales, plantas de tratamiento de agua y otros servicios públicos que ya han sido duramente golpeados por el bloqueo petrolero estadounidense. La nueva sanción, por lo tanto, representa un castigo colectivo que afectará directamente el acceso de la población a servicios esenciales.

En su comunicado, Cupet enfatizó que ninguna sanción externa podrá quebrantar la voluntad de sus trabajadores ni detener su misión de servir a Cuba con transparencia, responsabilidad y disciplina. La empresa argumentó que su fortaleza reside en la unidad y dedicación de sus colectivos laborales, quienes han demostrado capacidad para enfrentar dificultades con creatividad y eficiencia. Convocó a sus trabajadores a mantener la cohesión y la disciplina en cada tarea, recordándoles que toda acción realizada en pozos, plantas e instalaciones petroleras constituye un aporte directo a la resistencia y al bienestar del pueblo.

Cupet subrayó en su manifiesto que con la unidad de su colectivo y la firmeza que caracteriza a la industria petrolera cubana, continuará enfrentando cada desafío, sosteniendo intacto el compromiso de defender la soberanía nacional frente a cualquier intento de agresión externa. La respuesta de la empresa refleja una estrategia de resistencia basada en la movilización interna y la reafirmación de su rol como proveedor estratégico de energía para el país, incluso bajo presión económica creciente.

Ninguna sanción externa podrá quebrantar la voluntad de nuestros trabajadores ni detener la misión de servir a Cuba con transparencia, responsabilidad y disciplina
— Comunicado de la Unión Cuba-Petróleo
Se trata de otro castigo colectivo para el pueblo cubano, pues Cupet es la entidad nacional que gestiona la importación, recepción, extracción, procesamiento y distribución de petróleo y derivados
— Análisis del impacto de las sanciones
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el Tesoro estadounidense eligió este momento para sancionar a Cupet específicamente?

Model

Cupet es el cuello de botella de toda la cadena energética cubana. Si la asfixian, asfixian el país entero. Es máxima presión en su forma más pura.

Inventor

¿Qué significa en la práctica que ciudadanos estadounidenses no puedan hacer negocios con ellos?

Model

Significa que se cortan las líneas de crédito, las compras de equipos, los servicios técnicos. Cupet no puede funcionar como una empresa moderna sin eso.

Inventor

¿Y las empresas extranjeras que sigan trabajando con Cupet?

Model

Quedan atrapadas. O rompen relaciones con Cuba o se arriesgan a sanciones secundarias de Estados Unidos. Muchas simplemente se van.

Inventor

¿Cómo responde Cupet a esto?

Model

Con un discurso de resistencia interna. Dicen que sus trabajadores son su fortaleza, que la creatividad y la disciplina pueden compensar lo que falta. Es retórica de trinchera.

Inventor

¿Es creíble que puedan mantener los servicios esenciales bajo estas condiciones?

Model

Depende de cuánto tiempo aguante. Hospitales, agua, electricidad: todo depende del petróleo que Cupet distribuya. Sin acceso a tecnología y recursos, el deterioro es inevitable.

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