En el corazón simbólico de la democracia estadounidense, un tribunal de apelaciones recordó esta semana que incluso el poder más alto tiene límites trazados por la voluntad colectiva: la construcción de un salón de baile de 400 millones de dólares en la Casa Blanca no puede avanzar sin la aprobación del Congreso. El fallo, emitido por un panel dividido del Circuito del Distrito de Columbia, pone en tensión la autoridad ejecutiva frente a la separación de poderes, mientras Trump promete llevar la disputa hasta la Corte Suprema. Lo que comenzó como una controversia sobre mármol y metros cuadrado
Corte falla contra salón de baile de Trump; requiere aprobación del Congreso
Politics & Governance