Desde Pyongyang, el sábado llegó una condena formal contra la decisión de la OTAN de modernizar su red de oleoductos y depósitos de combustible militar en Europa, una infraestructura heredada de la Guerra Fría. Corea del Norte, que tiene tropas desplegadas junto a Rusia en Ucrania, interpreta este plan logístico como la preparación más abierta y sistemática para la guerra que la alianza haya emprendido en toda su historia. En el gran tablero de tensiones globales, la voz de Pyongyang recuerda que ningún movimiento estratégico ocurre en el vacío: cada decisión de infraestructura es leída, en al