El 1 de octubre, Córdoba y España inauguran una nueva etapa en la convivencia de sus calles: la Dirección General de Tráfico pone en vigor una reforma vial que reconoce, por fin, que el espacio urbano ya no pertenece en exclusiva al automóvil. La normativa extiende obligaciones a patinetes, bicicletas, motos y taxistas, y reordena los semáforos para que la ciudad deje de poner en riesgo a quienes caminan. Es, en esencia, un intento de legislar la complejidad de una movilidad que la sociedad ya vive pero que el derecho aún no había sabido nombrar del todo.
Córdoba implementa nuevas normas de tráfico desde el jueves: casco para patinetes, cinturón para taxistas y semáforos modificados
El ámbar ya no coincidirá con el verde peatonal
¿Por qué la DGT decidió hacer todos estos cambios al mismo tiempo? Parece un montón de regulaciones nuevas para asimilar en una sola semana.
La idea es que las ciudades ya no funcionan como antes. Tienes coches, bicicletas, patinetes, peatones, todos compartiendo el mismo espacio. La normativa anterior no estaba diseñada para eso. Necesitaban actualizar las reglas de una vez.
Pero ¿tenemos datos sobre cuántos accidentes ha habido entre peatones y patinetes, o entre coches y bicicletas? Porque si la reforma se basa en percepciones de riesgo en lugar de números reales, eso es importante saberlo.
Buena pregunta. Y en cuanto a los semáforos de Córdoba, ¿cuántos hay que modificar exactamente?
El artículo no especifica el número. Solo dice que la modificación tendrá mayor impacto en Córdoba porque los semáforos deberán adaptarse para que el ámbar no coincida con el verde peatonal.
Eso es un detalle crucial. ¿Estamos hablando de 50 semáforos, 500? ¿Cuánto tiempo llevará la adaptación? ¿Habrá un período de transición?
Y respecto a los taxistas, Jiménez mencionó la vulnerabilidad de transportar desconocidos. ¿Cree que el cinturón obligatorio realmente aborda ese problema?
No, en realidad no. Jiménez reconoce el plus de seguridad, pero también deja clara la preocupación real: que un pasajero pueda agredirlo. El cinturón no previene eso.
Exacto. Es interesante que el artículo recoja esa tensión sin resolverla. El taxista está diciendo: "Bien, más seguridad en caso de accidente, pero mi verdadero riesgo es otro". La norma no responde a eso.
O Pulso
- Desde el jueves, circular en patinete eléctrico sin casco o por debajo de los 15 años puede costar hasta 200 euros de multa, una señal de que la permisividad con estos vehículos tiene fecha de caducidad.
- Los ciclistas ganan protagonismo en el carril —deben ocupar su centro— pero también imponen nuevas exigencias a los conductores, que deberán guardar cinco metros de distancia, generando tensión en vías ya saturadas.
- Taxistas y repartidores pierden su histórica exención del cinturón, una medida que el sector reconoce como más segura pero que no ignora las vulnerabilidades propias de transportar desconocidos.
- Los semáforos de Córdoba deberán ser físicamente reprogramados para que el ámbar vehicular nunca coincida con el verde peatonal, lo que convierte una norma abstracta en una obra de ingeniería urbana concreta.
- La obligación de guantes homologados para motoristas queda en suspenso hasta que una orden ministerial fije sus especificaciones, revelando que incluso las reformas más ambiciosas tienen flecos sin atar.
El 1 de octubre, Córdoba y España inauguran una nueva etapa en la convivencia de sus calles: la Dirección General de Tráfico pone en vigor una reforma vial que reconoce, por fin, que el espacio urbano ya no pertenece en exclusiva al automóvil. La normativa extiende obligaciones a patinetes, bicicletas, motos y taxistas, y reordena los semáforos para que la ciudad deje de poner en riesgo a quienes caminan. Es, en esencia, un intento de legislar la complejidad de una movilidad que la sociedad ya vive pero que el derecho aún no había sabido nombrar del todo.
El 1 de octubre marca en Córdoba el inicio de una reforma vial que la DGT ha diseñado para poner orden en unas calles donde coches, bicis, patinetes y peatones comparten espacio sin reglas claras para todos. El cambio no es cosmético: afecta a casi todos los modos de transporte urbano y establece obligaciones que hasta ahora no existían o no se aplicaban con rigor.
Los patinetes eléctricos son uno de los focos principales. Sus usuarios deberán tener al menos 15 años, llevar el alumbrado encendido y usar casco en todo momento. De noche o con poca visibilidad, el chaleco reflectante será obligatorio —y para los repartidores, en cualquier circunstancia—. El incumplimiento puede acarrear multas de hasta 200 euros. Fuera de la ciudad, estos vehículos solo podrán rodar por vías ciclistas.
Los ciclistas, por su parte, deberán ocupar el centro del carril en lugar de pegarse al bordillo, y los conductores tendrán que respetar una distancia mínima de cinco metros. En vías de 30 km/h, las autoridades podrán autorizar la circulación en ambos sentidos para las bicicletas. En carretera, el casco pasará a ser obligatorio.
La reforma también elimina excepciones históricas: taxistas, repartidores y profesores de autoescuela deberán llevar el cinturón en todo momento. José María Jiménez, presidente de Autacor, acepta la medida como un avance en seguridad, aunque apunta que la profesión tiene vulnerabilidades propias que la norma no contempla del todo.
Los motoristas enfrentan nuevas exigencias de equipamiento —calzado cerrado en todas las vías, guantes en interurbanas— con sanciones de 200 euros por infracción. La homologación de los guantes quedará pendiente de desarrollo reglamentario, y la obligación de casco homologado se pospone hasta octubre de 2027.
El cambio de mayor calado para Córdoba afecta a los semáforos: la luz ámbar para vehículos no podrá coincidir con el verde peatonal, lo que obligará a reprogramar las instalaciones de la capital para reducir el riesgo de atropellos. La reforma es amplia y sus efectos reales dependerán de cómo ciudadanos y conductores interioricen unas reglas que, por primera vez, intentan reflejar la movilidad tal como es hoy.
El jueves 1 de octubre, Córdoba y el resto de España entran en una nueva era de regulación vial. La Dirección General de Tráfico ha diseñado una reforma integral que toca casi todos los modos de transporte urbano: desde los patinetes eléctricos que pululan por las aceras hasta los semáforos que controlan el flujo en las intersecciones. El cambio responde a una realidad que las ciudades no pueden ignorar: las calles ya no son solo para coches. Ahora conviven bicicletas, patinetes, motos, peatones y vehículos tradicionales en un mismo espacio, y esa convivencia genera fricciones que la normativa anterior no contemplaba.
La DGT ha enmarcado estos cambios como una estrategia para reforzar la seguridad vial y proteger especialmente a los usuarios más vulnerables. El objetivo es claro: reducir situaciones de riesgo, ordenar maniobras que hasta ahora generaban dudas o conflictos, y adaptar la ley a una movilidad cada vez más diversa. Los patinetes eléctricos son el primer punto de atención. Quienes los usen en Córdoba deberán tener al menos 15 años, llevar siempre encendido el alumbrado y usar casco de seguridad obligatoriamente. Por la noche o en condiciones de baja visibilidad, también será obligatorio el chaleco reflectante. Para los repartidores, esta última obligación rige en todo momento. Las multas por incumplimiento pueden alcanzar los 200 euros. Fuera de los núcleos urbanos, los patinetes solo podrán circular por vías ciclistas o carriles bici.
Los ciclistas también verán cambios significativos en cómo pueden moverse por la ciudad. A partir del jueves, deberán circular preferentemente por el centro del carril, no por los bordes. Los conductores de vehículos motorizados, a su vez, deberán mantener una separación de al menos cinco metros respecto a las bicicletas. En vías limitadas a 30 km/h, las autoridades podrán autorizar que las bicicletas circulen en ambos sentidos. En carreteras interurbanas, el casco será obligatorio para los ciclistas.
La reforma también toca a profesionales que hasta ahora tenían excepciones. Taxistas, repartidores de mercancías y profesores de autoescuela dejarán de estar exentos y estarán obligados a llevar puesto el cinturón de seguridad en todo momento. José María Jiménez, presidente de Autacor, la asociación de taxistas de Córdoba, reconoce que la medida supone un plus de seguridad a la hora de conducir. Sin embargo, señala las particularidades de su profesión: transportar a personas desconocidas genera una vulnerabilidad específica, como cuando un cliente sentado detrás intenta protagonizar algún tipo de agresión. A pesar de estas consideraciones, la norma entra en vigor sin excepciones.
Los motociclistas y ciclomotoristas enfrentan nuevas obligaciones que afectan tanto a conductores como a pasajeros. A partir del 1 de octubre será obligatorio usar calzado cerrado en todo tipo de vías y guantes de protección en las vías interurbanas. En el caso de los guantes, la exigencia de que sean homologados quedará pendiente de una orden ministerial que fijará sus especificaciones técnicas. Ambas conductas se consideran infracciones graves con sanciones de 200 euros. La reforma permite, además, que las motocicletas circulen por el arcén derecho cuando exista congestión de tráfico, siempre que el tramo esté previamente señalizado y sin superar los 30 kilómetros por hora. Los profesionales que desarrollen su actividad en motocicleta deberán llevar chaleco reflectante en todo momento. La obligación de usar cascos homologados, no simplemente certificados, se retrasa hasta el 1 de octubre de 2027.
La modificación que mayor impacto tendrá en Córdoba es la relativa a los semáforos. Desde el próximo 1 de octubre, la luz ámbar para los vehículos no podrá coincidir con el verde para los peatones. El objetivo es reducir el riesgo de atropellos. Esta medida sustituirá el ámbar por el rojo en estas situaciones, lo que significa que los semáforos de la capital deberán ser adaptados. Además, en atascos y situaciones de tráfico denso, los conductores deberán habilitar un carril central para facilitar el paso de vehículos de emergencia. En caso de nieve, habrá que circular por el carril derecho y dejar libre el izquierdo para las máquinas quitanieves y los vehículos de emergencia. La reforma es ambiciosa y toca casi todos los aspectos de la circulación urbana e interurbana. Su implementación dependerá ahora de cómo los conductores, ciclistas y usuarios de patinetes adapten sus comportamientos a las nuevas reglas.
Citações Notáveis
La medida supone un plus de seguridad a la hora de conducir, aunque también genera preocupaciones por la vulnerabilidad de transportar personas desconocidas— José María Jiménez, presidente de Autacor