En un momento en que la humanidad ha extendido su esperanza de vida como nunca antes, el neurólogo Conrado Estol propone desplazar la pregunta central: no cuántos años viviremos, sino con qué plenitud los habitaremos. Desde Buenos Aires, y con respaldo en evidencia científica reciente, Estol articula siete hábitos concretos —del sueño al ejercicio, del vínculo social al propósito— como los verdaderos arquitectos de una vejez activa. Su mensaje más profundo es que la vejez no es una fecha en el calendario, sino una forma de relacionarse con la propia existencia.