En Chile, la frontera entre el deber y el descanso se vuelve cada vez más difusa para quienes portan la insignia del orden. La Comisión de Seguridad de la Cámara aprobó un proyecto que extiende la legítima defensa privilegiada a carabineros y gendarmes fuera de servicio, permitiéndoles actuar con respaldo legal no solo en su propia protección sino también en la de terceros. Impulsado por casos recientes y enmarcado en una agenda de seguridad más amplia, el proyecto refleja la tensión permanente entre ampliar facultades policiales y establecer límites que eviten excesos.