Desde el amanecer de la civilización, el Sol ha sido fuente de vida y de asombro; hoy, en un mundo tejido de cables, satélites y datos, su furia magnética representa una amenaza sin precedentes para la infraestructura que sostiene la vida moderna. Investigadores han propuesto 'StormWall', un escudo de plasma artificial que reforzaría la magnetósfera terrestre mediante naves espaciales, con el potencial de reducir en más de un 50% el impacto de las tormentas solares extremas. Es un momento en que la humanidad, consciente por primera vez de su propia fragilidad tecnológica, intenta negociar con