En los vastos océanos tropicales, unas nubes que actúan como escudo solar llevan millones de años moderando el clima de la Tierra. Un equipo internacional de científicos acaba de revelar que el dióxido de carbono no solo calienta el planeta de forma indirecta, sino que actúa directamente sobre esas nubes protectoras, debilitándolas de maneras que los modelos actuales no habían anticipado del todo. El hallazgo, respaldado por más de 7.000 simulaciones computacionales, sugiere que la sensibilidad del clima al CO₂ podría ser mayor de lo que la ciencia había estimado, colocando al planeta en una t