A cientos de metros bajo el Pacífico, frente a las costas de Chile, existen territorios que sostienen la vida marina y la vida humana sin que casi nadie los conozca. Susannah Buchan, investigadora de COPAS Coastal en la Universidad de Concepción, ha sido nombrada National Geographic Explorer 2026 para llevar esos paisajes invisibles a la conversación pública, combinando ciencia oceanográfica con el saber ancestral de pescadores y comunidades indígenas. Su proyecto Canyonlands recuerda que proteger el mundo natural exige primero hacerlo visible.
Científica chilena llevará cañones submarinos de Humboldt a National Geographic
Hacer visible una parte del territorio que permanece fuera de nuestra vista
¿Por qué estos cañones submarinos importan tanto si casi nadie los ve?
Porque sostienen la vida marina que sí vemos. Son como las arterias del océano: por ahí circulan nutrientes y corrientes que alimentan todo lo que depende del mar, desde los peces que se pescan hasta los ecosistemas que mantienen la cadena alimentaria.
¿Qué hace diferente el enfoque de Buchan respecto a otros estudios oceanográficos?
Que no pretende entender estos cañones solo desde un laboratorio o un barco científico. Trabaja con pescadores, comunidades indígenas, habitantes del litoral. Ellos llevan generaciones observando el océano, aprendiendo patrones que la ciencia apenas está descubriendo.
¿Cómo se convierte eso en protección real?
Primero hay que hacerlo visible. Si la gente no sabe qué existe allá abajo, no puede defender su protección. El proyecto mapea estos cañones, demuestra su importancia, y luego propone herramientas jurídicas concretas para conservarlos.
¿Qué significa que National Geographic la haya elegido?
Que su trabajo ahora tiene una plataforma global. National Geographic amplifica la visibilidad de estos ecosistemas ocultos, lo que es esencial para convertir la evidencia científica en decisiones públicas de conservación.
¿Hay riesgo de que estos cañones desaparezcan si no se actúa?
Están bajo presión constante: cambio climático, sobrepesca, contaminación. El tiempo es limitado. Por eso el proyecto es urgente: documentar, entender y proteger antes de que sea demasiado tarde.
O Pulso
- Los cañones submarinos de la Corriente de Humboldt sostienen biodiversidad crítica y medios de vida costeros, pero permanecen casi completamente fuera del conocimiento y la protección pública.
- La ausencia de datos accesibles y de reconocimiento jurídico deja estos ecosistemas expuestos a presiones climáticas y humanas sin herramientas legales ni sociales para defenderlos.
- El proyecto Canyonlands apuesta por una alianza inédita entre oceanografía rigurosa y saberes generacionales de pescadores e indígenas para mapear y comprender estos territorios profundos.
- El nombramiento de Buchan como National Geographic Explorer 2026, dentro del programa forNature, amplifica la visibilidad del proyecto y abre puertas hacia propuestas concretas de protección jurídica y conservación comunitaria.
- El desafío central es convertir la evidencia científica en decisiones públicas: hacer que un ecosistema invisible bajo el mar importe en la superficie donde se legisla, se pesca y se vive.
A cientos de metros bajo el Pacífico, frente a las costas de Chile, existen territorios que sostienen la vida marina y la vida humana sin que casi nadie los conozca. Susannah Buchan, investigadora de COPAS Coastal en la Universidad de Concepción, ha sido nombrada National Geographic Explorer 2026 para llevar esos paisajes invisibles a la conversación pública, combinando ciencia oceanográfica con el saber ancestral de pescadores y comunidades indígenas. Su proyecto Canyonlands recuerda que proteger el mundo natural exige primero hacerlo visible.
A cientos o miles de metros bajo el océano Pacífico, frente a Chile, existen cañones submarinos que casi nadie ha visto. Por esas grietas del fondo marino fluyen nutrientes, corrientes y especies que sostienen gran parte de la vida de la Corriente de Humboldt. Susannah Buchan, investigadora de COPAS Coastal en la Universidad de Concepción, acaba de ser nombrada National Geographic Explorer 2026 junto a otros nueve investigadores de cinco continentes, con la misión de sacar esos paisajes de la oscuridad.
Su proyecto, Canyonlands: Ciencia y conocimiento local para la protección de los cañones submarinos de Chile, no es una expedición convencional. Propone combinar datos oceanográficos con el saber acumulado durante generaciones por pescadores, comunidades indígenas y habitantes del litoral, para mapear estos cañones y entender cómo sostienen la biodiversidad, la pesca y el turismo de avistamiento.
El reconocimiento forma parte del programa forNature de la National Geographic Society, que este año seleccionó diez proyectos orientados a fortalecer el movimiento por los Derechos de la Naturaleza. No se trata de premiar el conocimiento por sí mismo: cada proyecto debe transformar la evidencia en herramientas concretas, desde propuestas de reconocimiento jurídico hasta conservación de base comunitaria.
COPAS Coastal estudia precisamente cómo el océano responde al cambio climático y a las presiones humanas, desde el Archipiélago de Humboldt hasta la Patagonia y la Antártica chilena. El nombramiento de Buchan ofrece ahora la oportunidad de juntar ciencia, conocimiento local y relato para hacer visible una parte del territorio chileno que, aunque permanece fuera de nuestra vista, está profundamente conectada con la vida en la superficie.
A cientos o miles de metros bajo la superficie del océano Pacífico, frente a las costas de Chile, existe un mundo que casi ninguno de nosotros ha visto. Son cañones submarinos profundos, grietas en el fondo marino por donde fluyen nutrientes, corrientes y especies que sostienen gran parte de la vida marina de la Corriente de Humboldt. Ese paisaje invisible es ahora el centro de atención de Susannah Buchan, investigadora de COPAS Coastal en la Universidad de Concepción, quien acaba de ser nombrada National Geographic Explorer 2026 junto a otros nueve investigadores de cinco continentes.
Buchan no llegó a este reconocimiento con un proyecto convencional de laboratorio o expedición marina. Su iniciativa, llamada Canyonlands: Ciencia y conocimiento local para la protección de los cañones submarinos de Chile, propone algo distinto: combinar datos oceanográficos rigurosos con el saber acumulado durante generaciones por pescadores, comunidades indígenas y habitantes del litoral. La idea es mapear estos cañones, entender cómo sostienen la biodiversidad, la actividad pesquera, el turismo de avistamiento y las formas de vida que dependen directamente del océano.
El reconocimiento forma parte del programa forNature, impulsado por la National Geographic Society, que este año seleccionó diez proyectos destinados a fortalecer el movimiento internacional por los Derechos de la Naturaleza. Pero estos no son premios al conocimiento por el conocimiento mismo. Cada proyecto debe transformar la evidencia científica en herramientas concretas: propuestas de reconocimiento jurídico, educación, asistencia técnica, conservación de base comunitaria. En el caso chileno, el desafío es convertir un ecosistema prácticamente invisible para la mayoría en un territorio que pueda ser conocido, comprendido y eventualmente protegido.
La elección de Buchan ilumina una particularidad de la costa chilena que pocas veces recibe atención pública. Los cañones submarinos de la Corriente de Humboldt son espacios donde confluyen procesos oceanográficos complejos, biodiversidad extraordinaria y actividades humanas cotidianas. Son precisamente estos tipos de relaciones los que COPAS Coastal estudia para comprender cómo el océano responde al cambio climático y a otras presiones provocadas por la actividad humana. El centro desarrolla investigaciones desde el Archipiélago de Humboldt hasta la Patagonia y la Antártica chilena, buscando que la ciencia termine convertida en herramientas para decisiones públicas y privadas.
El verdadero desafío de Canyonlands es ahora sacar esos paisajes de la profundidad y ponerlos en la conversación pública. Porque proteger algo que está cientos o miles de metros bajo el mar exige primero demostrar qué ocurre allí, qué especies dependen de esos ambientes y qué significan para quienes viven de ese océano. El nombramiento de Buchan como National Geographic Explorer ofrece justamente esa oportunidad: juntar ciencia, conocimiento local y relato para hacer visible una parte del territorio chileno que permanece fuera de nuestra vista, aunque esté profundamente conectada con la vida en la superficie.
Citações Notáveis
El proyecto busca transformar un ecosistema prácticamente invisible para la mayoría de las personas en un territorio que pueda ser conocido, comprendido y eventualmente protegido— Descripción del proyecto Canyonlands