En Huizhou, China, una máquina de dos kilómetros ha comenzado a operar con una precisión que pocas instalaciones en el mundo pueden igualar: el HIAF, acelerador de iones pesados que superó su revisión de aceptación el 21 de julio de 2026, tras casi ocho años de construcción. Más allá de explorar los límites de la materia nuclear y la formación de elementos en el universo, esta instalación tiene la capacidad de someter componentes electrónicos y materiales a radiación intensa, con implicaciones directas para la tecnología espacial, militar y los sistemas nucleares del futuro. China no solo ha c