Cheques, garantías y blockchain: el nuevo mapa financiero que exploran las pyme argentinas

Para muchas pyme, pedir un crédito al banco dejó de ser una opción real
Requisitos, comisiones y demoras empujan a las pyme hacia el mercado de capitales, las SGR, la tokenización y el staking.
Mark

¿Por qué las pyme miran estas alternativas ahora?

Mimi

Porque el banco les queda lejos: requisitos duros, comisiones altas y demoras. Y con la facturación en baja, muchas postergan inversiones.

Mark

¿Qué pesa más hoy, el mercado de capitales?

Mimi

Sí. Según la CNV, cheques de pago diferido, pagarés y facturas electrónicas son la principal fuente de financiamiento pyme.

Luke

Ojo, eso es lo que dice el regulador. El artículo no aporta un porcentaje del total ni una cifra que lo muestre.

Mark

¿Y las SGR?

Mimi

Entre enero y mayo de 2026 dieron 92.258 garantías por $1,84 billones, según Untref ACR UP. Además, la Resolución 94/2026 incorporó blockchain y firma electrónica.

Luke

Es una sola calificadora. Y no sabemos cuántas pyme distintas hay detrás de esas garantías.

Mark

¿La tokenización es una solución clara?

Mimi

Sus propios impulsores marcan límites: poca liquidez secundaria y un marco regulatorio todavía en desarrollo.

Luke

Y el optimismo de Linares es una expectativa de alguien que tokeniza activos, no un dato. Lo mismo con el 8,5% del staking: es "hasta", variable, y el tramo absorbe pérdidas primero.

Mark

Entonces, ¿qué queda por ver?

Mimi

La reforma que el Gobierno enviará al Congreso. Aún no se conoce su texto.

  • Los créditos bancarios se alejan de las pyme por requisitos exigentes, comisiones altas y demoras que desalientan cualquier solicitud.
  • El mercado de capitales se convierte en la vía más transitada, con cheques de pago diferido, pagarés y facturas electrónicas que buscan dar liquidez rápida.
  • Las SGR y la nueva Resolución 94/2026 intentan destrabar el acceso con garantías en dólares, firma electrónica y blockchain en los avales.
  • Staking y tokenización aparecen como promesas de rendimiento y eficiencia, pero con rendimientos variables, poca liquidez y un marco regulatorio aún en construcción.

En la Argentina de estos años, cuando el crédito bancario se volvió caro, lento y difícil de obtener, muchas pyme miran hacia otros caminos para sostener su capital de trabajo. Entre cheques avalados, garantías de las SGR, tokenización y staking, buscan financiarse con la misma cautela con que se administra una casa en tiempos inciertos. Cada herramienta ofrece ventajas reales, pero también exige entender riesgos que no siempre son visibles a simple vista. El resultado final dependerá, en buena medida, de la reforma que el Congreso deberá decidir en los próximos meses.

Para muchas pyme argentinas, pedir un préstamo al banco dejó de parecer posible. Los requisitos cuestan cumplirlos, las comisiones pesan y la espera desanima. Frente a ese cuadro, las empresas empiezan a mirar por fuera de los canales tradicionales, en un contexto de facturación en baja, inflación persistente y una mora que afecta a todo el sistema.

El mercado de capitales es hoy la puerta más transitada. Los cheques de pago diferido, los pagarés y las facturas electrónicas permiten anticipar fondos o estructurar financiamiento a distintos plazos. La reciente habilitación de operaciones de pase sobre estos instrumentos busca dar más liquidez, y el Gobierno anticipó una reforma integral que modificará buena parte de este régimen.

Las Sociedades de Garantía Recíproca avalan a las pyme para mejorar sus condiciones de acceso. La Resolución 94/2026 amplió ese rol al flexibilizar garantías en moneda extranjera, habilitar la firma electrónica e incorporar blockchain. Aun así, expertos como Oscar Llano señalan que el alivio real pasa también por bajar encajes y tasas, atender la morosidad y agilizar los procesos concursales.

La tokenización y el staking aparecen como opciones más audaces. Representar activos reales en una blockchain abre nuevas vías de inversión, pero no elimina el riesgo del activo ni garantiza liquidez. El staking, por su parte, ofrece retornos atractivos sobre el excedente en dólares, aunque variables y con tramos que absorben pérdidas primero. Por eso, los especialistas coinciden en pensarlos como complemento y no como capital de trabajo. Todo dependerá ahora de cómo avance la reforma en el Congreso.

Para muchas pyme argentinas, pedir un crédito al banco dejó de ser una opción real. Los requisitos les resultan difíciles de cumplir, las comisiones son elevadas y los tiempos de espera las desalientan. Ante ese panorama, cada vez más empresas buscan financiarse por fuera de los canales tradicionales.

Oscar Llano, vicepresidente de Mills Capital SGR, repasa cómo cambió el escenario. Al comienzo de la actual gestión del gobierno de Milei, dice, el crecimiento del financiamiento, la baja de las tasas y la ampliación de los instrumentos impulsaron el crédito. Después, con más incertidumbre y tasas más altas, ganó peso el financiamiento de corto plazo en el mercado de capitales, en particular los cheques avalados. Llano agrega que muchas pyme registran caídas de facturación y, frente a la incertidumbre, postergan inversiones y toman deuda con más cautela. A eso se suma la mora acumulada, que según él afecta a todo el sistema financiero y comercial: el acceso al crédito depende también de cómo se evalúan el riesgo y las perspectivas de cada empresa.

La caja de las pyme también busca dónde rendir. El último dato del Indec, el de septiembre, marcó 1,9% de inflación mensual, y para empatarlo hace falta una tasa anual de entre 22% y 23%. Los diez bancos con más depósitos pagan entre 16% y 21% anual por un plazo fijo.

El mercado de capitales es la puerta más transitada. Para la CNV, los cheques de pago diferido, los pagarés y las facturas de crédito electrónicas Mipyme son la principal fuente de financiamiento de las pyme. En agosto de 2025, el organismo habilitó con la RG 1079 operaciones de pase sobre esos instrumentos, para dar más liquidez y bajar el costo del crédito. Andrés Azicri, de Vector Investments, describe el menú: los cheques permiten anticipar fondos, los pagarés estructuran financiamiento a distintos plazos, la factura electrónica convierte cuentas por cobrar en liquidez, las obligaciones negociables pyme financian capital de trabajo o inversiones y los fideicomisos financieros se arman sobre activos o flujos de fondos. En los últimos días, el ministro Federico Sturzenegger y el presidente de la CNV, Roberto Silva, anticiparon una reforma integral que el Gobierno enviará al Congreso y que modificará, entre otros, el régimen de obligaciones negociables, pagarés, warrants y facturas de crédito Mipyme.

Las Sociedades de Garantía Recíproca otorgan avales para mejorar el acceso y las condiciones de financiamiento. Según la calificadora Untref ACR UP, entre enero y mayo de 2026 el sistema dio 92.258 garantías por $1,84 billones. La Resolución 94/2026 de la Secretaría de Industria flexibilizó las garantías en moneda extranjera, habilitó la firma electrónica e incorporó blockchain en los avales. Las SGR podrán garantizar a empresas con ingresos futuros en divisas hasta el 50% de su Fondo de Riesgo Disponible. Llano sostiene que el camino pasa además por reducir encajes y tasas, abordar la morosidad, facilitar la regularización fiscal y agilizar los procesos concursales.

La tokenización consiste en representar digitalmente un activo real en una blockchain. A fines de 2024, la CNV aprobó la RG 1.069, el primer régimen específico para activos del mundo real en América Latina. En abril de 2026, la RG 1.137 prorrogó el sandbox regulatorio hasta el 31 de diciembre de 2027 y amplió su alcance. Joaquín Linares, CEO de Blockenfy, explica que hay dos caminos: el régimen de la CNV y las ofertas privadas a un grupo cerrado de inversores identificados. Admite límites: la tecnología no elimina el riesgo del activo, el mercado secundario tiene poca liquidez y el marco regulatorio sigue en desarrollo. Walter Álvarez Sack, de Malbec Capital Market, insiste en que detrás debe haber una estructura jurídica clara. Linares espera que la tokenización gane espacio, sobre todo en deuda privada e inmuebles.

Para el excedente de caja en dólares aparece el staking, que consiste en delegar activos digitales en una red blockchain a cambio de retornos. En la vía nativa no hay monto mínimo ni penalizaciones y los fondos son líquidos, pero las recompensas no son fijas y las primeras llegan entre 15 y 20 días después. El protocolo RealFi, sobre Cardano, ofrece hasta 8,5% anual con una stablecoin atada al dólar, frente al 4-5% de los plazos fijos en esa moneda. El rendimiento es variable, el tramo es subordinado y absorbe pérdidas primero, y salir lleva siete días. Por eso se lo piensa como complemento, no como capital de trabajo. Habrá que seguir el tratamiento de la reforma en el Congreso.

La tecnología no elimina el riesgo del activo, el mercado secundario todavía tiene poca liquidez y el marco regulatorio sigue en desarrollo.
— Joaquín Linares, CEO de Blockenfy
El acceso al crédito no depende únicamente de la disponibilidad de instrumentos, sino también de la evaluación del riesgo y de las perspectivas de cada empresa.
— Oscar Llano, vicepresidente de Mills Capital SGR
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