En los márgenes del mundo digital, donde la tecnología avanza sin esperar a quienes no tuvieron acceso a ella, la Cámara Chilena de la Construcción decidió detenerse y tender un puente. En Talca, trabajadores de la construcción aprendieron por primera vez a moverse con autonomía en un entorno que los había excluido silenciosamente, ganando no solo habilidades prácticas sino también la dignidad de no depender de otros para resolver lo cotidiano. El gesto es pequeño en escala, pero profundo en su reconocimiento: la inclusión digital no es un lujo, sino una condición para participar plenamente en
CChC lanza piloto de alfabetización digital para trabajadores de construcción en Talca
Transformar la dependencia digital en autonomía
¿Por qué la Cámara Chilena de la Construcción decidió enfocarse específicamente en alfabetización digital ahora?
Porque los propios trabajadores lo pidieron. En los diálogos en obra de 2025, manifestaron que no sabían usar herramientas básicas que todos daban por sentado. No era un problema teórico; era algo que los limitaba todos los días.
¿Qué tipo de limitaciones estamos hablando?
Dependencia total de otros para hacer trámites, no poder acceder a servicios en línea, no entender cómo protegerse de fraudes. Cosas que para alguien con acceso a educación digital son obvias, pero que para un obrero sin esa formación son barreras reales.
¿Y la respuesta fue simplemente enseñarles a usar el teléfono?
No es tan simple. Incluyó comunicación digital, gestión de tareas, ciberseguridad. El objetivo era transformar la dependencia en autonomía real. Que pudieran enviar un correo, reconocer una estafa, compartir su ubicación sin miedo.
¿Cuál fue la reacción de los trabajadores que participaron?
Positiva. Algunos ya tenían conocimientos básicos y vieron reforzados sus saberes. Otros, especialmente los mayores, descubrieron un mundo que les parecía cerrado. Lo importante es que se fueron con herramientas concretas.
¿Esto es solo en Talca o hay algo más grande detrás?
Esto es un piloto, pero se está replicando en múltiples ciudades del país. Si funciona bien, podría convertirse en un modelo de inclusión digital para todo el sector construcción.
Der Puls
- Cientos de trabajadores de la construcción enfrentaban cada día una exclusión invisible: no poder realizar trámites básicos sin pedir ayuda a alguien más.
- Los propios obreros pusieron en palabras esa vulnerabilidad durante diálogos en obra en 2025, revelando que la brecha digital no era abstracta sino urgente y cotidiana.
- La CChC respondió con un piloto concreto en el proyecto Alto Manque de Talca, enseñando desde cómo usar WhatsApp hasta cómo reconocer un intento de estafa en línea.
- Los participantes más jóvenes consolidaron lo que ya sabían, mientras los trabajadores de mayor edad encontraron en la capacitación una puerta que nunca antes había estado abierta para ellos.
- El programa ya se replica en múltiples ciudades del país, apuntando a convertirse en un modelo de inclusión digital para todo el sector construcción.
En los márgenes del mundo digital, donde la tecnología avanza sin esperar a quienes no tuvieron acceso a ella, la Cámara Chilena de la Construcción decidió detenerse y tender un puente. En Talca, trabajadores de la construcción aprendieron por primera vez a moverse con autonomía en un entorno que los había excluido silenciosamente, ganando no solo habilidades prácticas sino también la dignidad de no depender de otros para resolver lo cotidiano. El gesto es pequeño en escala, pero profundo en su reconocimiento: la inclusión digital no es un lujo, sino una condición para participar plenamente en la vida contemporánea.
En una obra en Talca, un grupo de trabajadores de la construcción se sentó a aprender algo que la vida nunca les había enseñado formalmente: cómo usar un teléfono inteligente con confianza, enviar un correo, o detectar un mensaje fraudulento. La Cámara Chilena de la Construcción, a través de su Fundación CChC y en alianza con OTEC Social, lanzó este piloto de alfabetización digital en el proyecto Alto Manque de la empresa Malpo, respondiendo a una brecha que los propios trabajadores habían descrito durante diálogos en obra realizados en 2025.
La necesidad era concreta: muchos obreros dependían de terceros para realizar trámites digitales cotidianos, desde acceder a beneficios hasta consultar información básica. El programa buscó transformar esa dependencia en autonomía, con contenidos prácticos sobre comunicación digital, uso de plataformas y ciberseguridad. Carol Sepúlveda, Gestora Social Maule de Fundación CChC, subrayó que la iniciativa nació directamente de las voces de los trabajadores y refleja el compromiso de la institución por mejorar su calidad de vida.
Los testimonios de quienes participaron ilustran el alcance real de la jornada. Oriana Aguirre, jornal de obra, destacó haber aprendido a compartir ubicación y a identificar enlaces peligrosos, y notó que el contenido era especialmente valioso para los compañeros de mayor edad. John Cuero, otro participante, reconoció que aunque ya usaba el celular, la actividad le permitió cerrar vacíos que tenía pendientes. Rodrigo Uribe, administrativo de obra, resumió el ambiente: todos se fueron con algo nuevo y con una sonrisa.
Mauricio Núñez, director de OTEC Social, confirmó que los talleres ya se desarrollan en distintas ciudades del país junto a la Fundación CChC. El piloto apunta a convertirse en un modelo replicable que acerque a miles de trabajadores a las herramientas digitales que hoy son indispensables para participar plenamente en la sociedad.
En una obra de construcción en Talca, trabajadores se reunieron para aprender algo que muchos nunca habían tenido la oportunidad de dominar: cómo usar un teléfono inteligente con soltura, enviar un correo electrónico, reconocer un mensaje fraudulento. La Cámara Chilena de la Construcción, a través de su Fundación CChC y en alianza con OTEC Social, lanzó un piloto de alfabetización digital en el proyecto Alto Manque de la empresa Malpo, respondiendo a una brecha que había quedado clara durante conversaciones directas con trabajadores en 2025. Esos diálogos en obra revelaron algo simple pero urgente: muchos obreros se sentían perdidos frente a herramientas tecnológicas que hoy son indispensables para acceder a servicios, beneficios e información.
El programa nace de una necesidad concreta. Los trabajadores manifestaban dificultades para desenvolverse de forma autónoma en el mundo digital, lo que los obligaba a depender constantemente de terceros para realizar trámites cotidianos. La iniciativa busca transformar esa dependencia en autonomía, enseñando habilidades prácticas que permitan a los obreros usar sus teléfonos de manera más eficiente, acceder a plataformas digitales, y ganar confianza en un entorno que antes les parecía inaccesible. Carol Sepúlveda, Gestora Social Maule de Fundación CChC, enfatizó que la alfabetización digital es una herramienta fundamental para avanzar en la inclusión de las personas. "Este piloto responde a necesidades que fueron levantadas directamente por los trabajadores en los Diálogos en Obra y refleja el compromiso de la Cámara Chilena de la Construcción por entregar herramientas concretas que mejoren su calidad de vida y su acceso a oportunidades", señaló.
Durante la jornada de capacitación, los participantes aprendieron a comunicarse y gestionar tareas digitales de forma práctica. El contenido incluyó lecciones sobre ciberseguridad y prevención de fraudes, temas que resultaron especialmente relevantes para trabajadores que nunca habían recibido orientación sobre estos riesgos. Mauricio Núñez, director de OTEC Social, explicó que este trabajo se está desarrollando en distintas ciudades del país junto a la Fundación CChC, llevando talleres de alfabetización digital a obras de construcción en toda la nación.
Los testimonios de quienes participaron reflejan el impacto real de la iniciativa. Oriana Aguirre, jornal de obra, describió lo que aprendió: enviar y responder correos, usar WhatsApp, compartir ubicación, y reconocer mensajes con enlaces que podrían ser estafas o virus. "Me pareció entretenida la actividad", comentó, y observó que aunque ella ya tenía algunos conocimientos, para las personas de más edad presentes en la capacitación el contenido resultaba especialmente valioso. John Cuero, también jornal de la obra, expresó una opinión similar: aunque ya se manejaba con el celular, la actividad reforzó sus conocimientos y le permitió llenar vacíos que había dejado de lado.
Rodrigo Uribe, administrativo de obra, destacó la utilidad práctica de la capacitación para el colectivo. Señaló que aprendieron a protegerse de estafas y a cuidar sus claves, y observó que la actividad fue especialmente provechosa para los trabajadores de más edad. "Estaban todos contentos, aprendieron y se fueron a sus tareas con algo nuevo", comentó. El piloto representa un modelo que podría expandirse en el sector construcción, transformando la forma en que miles de trabajadores acceden a herramientas digitales que hoy son esenciales para participar plenamente en la sociedad.
Bemerkenswerte Zitate
La alfabetización digital es una herramienta fundamental para avanzar en la inclusión y autonomía de las personas. Este piloto responde a necesidades que fueron levantadas directamente por los trabajadores en los Diálogos en Obra— Carol Sepúlveda, Gestora Social Maule de Fundación CChC
Aprendí cómo enviar y responder correos, a usar WhatsApp, enviar ubicación y reconocer los mensajes que vienen con links que pueden ser estafa o virus. Para todos, en realidad, fue útil— Oriana Aguirre, jornal de obra