De generación en generación, muchas familias chilenas han transmitido la certeza de que la primera menstruación detiene el crecimiento de las niñas. La medicina, sin embargo, ofrece una lectura más precisa y menos alarmante: la menarquia no frena el crecimiento, sino que aparece cuando el gran estirón puberal ya está desacelerándose por razones propias del desarrollo óseo. Especialistas chilenas recuerdan que el cuerpo adolescente es un proceso en marcha, no un destino que se cierra con un solo evento.