Buscado por robo, detenido en ataque a guardias con moto pedida por la Justicia

Un sujeto fue detenido tras participar presuntamente en un ataque en patota contra guardias de seguridad.
Un prófugo buscado por robo conducía el vehículo que la Justicia perseguía
Damián Gabriel Ruiz Funes fue detenido cuando intentaba huir en una motocicleta incautada durante un operativo en Las Heras.
Mark

¿Cómo es que un ataque a guardias de seguridad en un basural termina con la detención de alguien buscado por robo?

Mimi

El operativo comenzó por el ataque en sí. Cuando la policía llegó, los atacantes ya se dispersaban. Pero mientras revisaban el área, detuvieron a este conductor y descubrieron que tenía antecedentes pendientes.

Mark

¿Fue suerte o investigación?

Mimi

Fue procedimiento. Pidieron documentación, verificaron el dominio de la moto, y eso los llevó a descubrir que tanto el vehículo como el conductor estaban buscados por la Justicia.

Mark

¿Qué significa que la moto estaba "pedida"?

Mimi

Que un juez había ordenado su secuestro en una causa por defraudación. Era evidencia o bien de un delito. Cuando encontraron que Ruiz Funes la conducía, se convirtió en un hallazgo clave.

Mark

¿Intentó escapar?

Mimi

Sí. Cuando comprendió que estaba siendo detenido, trató de huir a bordo de la motocicleta. Pero los policías lo alcanzaron.

Mark

¿Qué sucede ahora con él?

Mimi

Está en la Subcomisaría Iriarte. Un juez tendrá que decidir cómo proceder: si lo imputarán por el robo original, por participación en el ataque a los guardias, o por ambos.

  • Una patota de doce hombres irrumpió en un basural de Las Heras y atacó a los guardias de seguridad que custodiaban el predio, sembrando el caos en plena tarde.
  • La policía llegó rápido, pero los agresores ya se dispersaban entre los vehículos con los que habían llegado, convirtiendo el operativo en una persecución fragmentada.
  • Al detener a un motociclista en las inmediaciones, los efectivos descubrieron que la Motomel azul que conducía tenía una medida judicial de secuestro activa por una causa de defraudación.
  • El conductor intentó huir, pero fue alcanzado; su identificación reveló que era un prófugo con pedido de captura por robo emitido por la Unidad Fiscal especializada.
  • Damián Gabriel Ruiz Funes quedó detenido en la Subcomisaría Iriarte, con la moto secuestrada como evidencia, a la espera de que la Justicia defina su situación procesal.

En las afueras de Las Heras, donde la Ruta 40 bordea un basural, la violencia colectiva de una tarde de miércoles abrió una puerta inesperada hacia la justicia. Un grupo de doce hombres atacó a guardias de seguridad en El Borbollón, y aunque la mayoría logró dispersarse antes de la llegada policial, uno de ellos —Damián Gabriel Ruiz Funes, de 24 años— cargaba consigo más problemas de los que el momento revelaba: un pedido de captura por robo y una motocicleta que la Justicia ya buscaba. Lo que comenzó como un acto de violencia callejera terminó siendo el hilo que destejió una trama de delitos acumulados.

Un miércoles a media tarde, una docena de hombres llegó al basural de El Borbollón, en Las Heras, y atacó a los guardias de seguridad que vigilaban el predio. La policía respondió con rapidez, pero cuando los efectivos llegaron al lugar, los agresores ya se dispersaban entre los vehículos con los que se habían movilizado.

Mientras recorrían las inmediaciones junto a la Ruta 40, los policías lograron interceptar a un individuo que circulaba en una Motomel S2 125cc azul. La verificación de rutina se tornó más grave al constatar que el rodado tenía una medida judicial de secuestro solicitada por la fiscal de Delitos Económicos Susana Muscianisi en el marco de una causa por defraudación.

Al identificar al conductor, la situación se complicó aún más: era Damián Gabriel Ruiz Funes, de 24 años, con un pedido de captura activo emitido por la Unidad Fiscal de Robos, Hurtos Agravados y Sustracción de Automotores. Intentó escapar en la motocicleta, pero fue alcanzado por los efectivos.

Ruiz Funes quedó alojado en la Subcomisaría Iriarte bajo custodia de la Oficina Fiscal Las Heras N°1, mientras la Justicia define su situación procesal. La motocicleta fue secuestrada como evidencia. Lo que empezó como un ataque colectivo contra trabajadores de seguridad terminó exponiendo una acumulación de delitos que el azar de una persecución sacó a la luz.

Un grupo de una docena de hombres llegó al basural de El Borbollón, en Las Heras, a media tarde del miércoles pasado con intenciones violentas. Los guardias de seguridad que vigilaban el predio fueron atacados por la patota. La policía respondió rápidamente, pero los agresores ya se dispersaban cuando los efectivos llegaron al lugar. Lo que comenzó como un operativo para contener un acto de violencia colectiva terminó con algo más: el descubrimiento de un sospechoso con antecedentes pendientes y un vehículo que la Justicia buscaba.

Mientras los policías recorrían las inmediaciones del basural ubicado junto a la Ruta 40, lograron divisar algunos de los vehículos en los que se movilizaban los atacantes. Fue entonces cuando detuvieron a un individuo que circulaba en una Motomel S2 125cc azul. Lo que parecía una verificación de rutina se convirtió en algo más grave cuando comprobaron que la motocicleta tenía una medida judicial pendiente. La fiscal de Delitos Económicos Susana Muscianisi había solicitado el secuestro de ese rodado en el marco de una causa por defraudación.

Al identificar al conductor como Damián Gabriel Ruiz Funes, de 24 años, los efectivos descubrieron que su situación era aún más complicada. El joven tenía un pedido de captura expedido por la Unidad Fiscal de Robos, Hurtos Agravados y Sustracción de Automotores. No era simplemente alguien que conducía un vehículo incautado; era un prófugo buscado por robo. En el momento de la detención, intentó huir a bordo de la motocicleta, pero fue alcanzado por la policía.

La Oficina Fiscal Las Heras N°1 ordenó que Ruiz Funes fuera trasladado a la Subcomisaría Iriarte, donde quedó alojado bajo custodia. Ahora aguarda que las autoridades judiciales definan cuál será su situación procesal. La motocicleta azul fue secuestrada como evidencia. Lo que comenzó como un acto de violencia callejera contra trabajadores de seguridad terminó exponiendo una red de delitos: el ataque en patota, el robo por el cual era buscado, y la conducción de un vehículo objeto de una investigación por defraudación.

Presentaba un pedido de captura expedido por la Unidad Fiscal de Robos, Hurtos Agravados y Sustracción de Automotores
— Fuentes del operativo
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