A mediados de agosto de 2026, los portales digitales del gobierno mexicano desaparecieron brevemente de la red sin previo aviso, víctimas de lo que las autoridades llamaron, con deliberada vaguedad, una 'incidencia ajena en los sistemas'. La Agencia de Transformación Digital ofreció disculpas y prometió el restablecimiento del servicio en minutos, pero guardó silencio sobre la naturaleza del evento, si hubo intrusión o si los datos de millones de ciudadanos quedaron expuestos. En la historia larga de la relación entre los Estados y sus gobernados, la opacidad ante la vulnerabilidad técnica no