En el corazón de América Latina, dos naciones hermanas que construyeron juntas el andamiaje del Mercosur se encuentran hoy separadas por el peso de las palabras. Brasil retiró a su embajador de Buenos Aires tras los reiterados insultos del presidente Milei contra Lula, marcando el momento más grave en cuatro décadas de relaciones democráticas entre ambas potencias. Lo que comenzó como una disputa de temperamentos se ha convertido en una fractura institucional que amenaza el equilibrio político y comercial de toda la región.